miércoles, enero 02, 2019

2019: te voy a beber





Estamos ya en otra vueltita al Sol.. Y mira, yo no sé, si es por la cuestión de empezar algo, de la página en blanco, o por la energía de Marte en Aries, y Saturno en Capricornio, pero estoy a tope de power.
Desde finales del año pasado, de casualidad empecé a escuchar cosas sobre astrología por todas partes. Pudiera ser casualidad, pudiera ser coincidencia; pero yo, tan dada a ver señales everywhere puse la atención ahí, y vaya sorpresa. Ahora escucho atenta los IGTV de MiaAstral, y flipo mucho.
Ya tu sabes que lo mío es fliparme, es mi estado natural.
Pues en esas estoy, con toda la energía en la cabeza. He hecho mis listas de deseos, de propósitos, y de manifestaciones. Y además, para puro y propio deleite, he encontrado en la red varios retos, (super tópicos y típicos, pero igual de estimulantes para mi flipadura natural).
El primero es un MarieKondo en forma de decluttering total. Empezó el día 1, y yo me pongo la lista de John, y a fondo con el decluttering.
El segundo es para sumergirse en el yoga. Desde que tuve que dejar la práctica por problemas logísticos  domésticos, es algo que echo en falta cada día. Así que encontrarlo me ha dado mucha alegría. A ver qué tal se me da.
Así las cosas, encaro este nuevo año con alegría y optimismo. Con muchas ganas, y pocos miedos.. (no es verdad, tengo muchos más miedos que el año pasado.. voy interiorizando que el miedo es directamente proporcional a los años que voy cumpliendo, solo que se va controlando mejor).
He pensado que este año me lo voy a beber.. con el café de las mañanas, las sidras los viernes por la noche, y algún quinto ocasional.
También me lo voy a comer.. picantito. Que desde que descubrí este Sambal Oelek, se lo pongo a casi todo.
Al Sambal de verdad lo conocí por MiGurú, que trajo una muestra de Sumbawa, allá por abril, y que después de probarlo aún me picaba en agosto. MiGurú tiene su receta particular, que sigue siendo igual de picante que original. Pero este Sambal comercial, es apto para occidentales y ciertamente está bien rico en muchos platos, como el arroz.
El arroz en mi casa admite cualquier cosa que le quieras poner. Este tiene cebolla morada y tacos de bacon, pasado por aceite y fuego lento y largo. Casi caramelizados. Tomates cherry y millo. Todo salteado. Y ya para rematar, una cucharada de postre de sambal.
Para un día dos de enero, ¿qué más quieres?.

1 comentario:

Adijirja dijo...

Mucho más de lo que he conseguido yo... Además de tener mucho sueño por este primer día de trabajo...
Definitivamente debería dedicarme a cosas más mundanas y cambiar de trabajo... que este requiere madrugar demasiado...
A lo que iba: compré una mini agenda para el bolso a ver si aprendo de ti y me organizó mejor....