domingo, abril 08, 2018

Ni un jardín sin flores, ni una Semana Santa sin semla








Pues justo eso. Aprendí lo que era un semla hace como tres año, testimonio gráfico del 2015, 2016, 2017, y desde entonces forma parte de esas pequeñas constantes que se están convirtiendo en tradición en nuestra vida.
Me gustaría que cuando Emma fuera mayor e independiente, lo que se le venga a la mente de su infancia fueran las largas partidas de parchís, las canciones que bailamos y cantamos, los libros que leímos y el aroma de todo lo que sale del horno, entre muchas cosas.
De los semlor poco más puedo contar, porque lo llevo haciendo desde hace unos años, lo de contarlo, digo. Solo que merece la pena hacerlos, el momento atorrijamiento es tocar el cielo, de verdad de la buena.
Esta Semana Santa, también hemos sido fieles a nuestras tradiciones, MiNorte, aunque cero playa, porque fresco hace un rato, y este invierno que hemos logrado superarlo sin fiebres ni toses, no voy a ser yo la que ponga en riesgo esta salud que tenemos. Como digo, la playa la hemos visto de lejos, contando los días de frío que quedan para ir a remojarnos felices, que ganas tenemos unas pocas.
Bollos atorrijados para merendar o desayunar, libros a media tarde, y muchas agujas.
Después de la merienda, entre la ducha y la cena, hemos ido cogiendo la costumbre de leer. Parece increíble que estemos en este punto, cada una con su libro, y compartiendo el rato de silencio en el sofá. Emma está leyendo historias de grandes mujeres, y yo he vuelto al lado de la literatura latina, que hacía mucho tiempo que no me rondaba por este estilo, y casi había olvidado lo mucho que me atrapa.
En las agujas he tenido estos días una Camila Blanket, que ha sido un proyecto muy llevadero y apetecible durante estos días. Lo he tejido casi en piloto automático. Satisfacción casi inmediata.
La banda sonora ha corrido a cargo de Estalactitas, en casa, en el coche, en cualquier momento.
Así ha sido nuestra Semana Santa, tradicional, y tranquila.

1 comentario:

Chitin dijo...

¡¡Q buena pinta!! por aquí creo q son lo q llamamos bambas de nata...