lunes, mayo 15, 2017

XXX Feria de Artesanía







Abril y Mayo, aquí es pura feria. Bueno.. no tanto. Aunque nosotras, tenemos tres apuntadas en la agenda como citas ineludibles. Primero Feaga, luego La Feria del Libro, y por último la Feria de Artesanía.
Poco te puedo contar nuevo. Me gusta mucho el emplazamiento nuevo, y la gran cantidad de artesanos que acoge. Yo, de verdad te lo digo, qué arte hay por todos lados. Me asombra la capacidad de creación de las personas. Es asombroso y maravilloso.
Un año más pudimos ver a mi bisabuela, a la que Emma, de verla de año en año, ya la reconoce: mi tatarabuela!!!, y esta vez, al ver a la señora que estaba al lado, me preguntó curiosa quién era. Le expliqué que era la tía de Maba (así llama a mi madre, su abuela), y quedó satisfecha. La ubicó perfectamente, cuando le conté que era la señora que nos había regalado las cardas para la lana. Sí, tengo unas cardas de mi tía abuela Catalina, famosa por tejer en telar, y también por trabajar la lana de muchas maneras.. me gusta pensar que de alguna manera, en mi ADN tengo un poco del suyo.
Este año, había una muestra especial de sombrerería. Con la posibilidad de probarse unos pocos, y hacerse unas fotos. Ni que decir tiene que nos los probamos todos. No hay nada que me guste más que un sombrero, una pamela, hasta una boina.. Son maravillosos.
Hablamos un ratito con mi amiga Bianca, que sigue teniendo unos trabajos maravillosos, y me hice el propósito de buscar hueco y empezar a acabar algunos de mis UFO's, que son muchos y muy variados. Es posible que en algún momento ponga rumbo sur, y me deje contagiar por la energía de ella misma y de sus alumnas, y coja impulso para poner la máquina de coser a pleno rendimiento.
También estuve un ratito hablando con otra quilter del sur de la isla: Junebell. Conocía algunos de sus trabajos por la red, y pude ver en directo la gran combinación de telas, y el marcado estilo tradicional que impera en sus trabajos. Me gustó mucho charlar con ella.
De último, compramos una cajita de galletas de gofio y plátano, clásicas en nuestra casa y los mercadillos tradicionales de la isla, y nos marcamos unos bailes al son de isas y seguidillas.
Ya en el coche de vuelta a casa, íbamos hablando de lo que nos había gustado más y lo que menos. Últimamente nuestras conversaciones no tienen desperdicio, y van dejando ver a una pequeña persona que va trazando su camino con su propio criterio. Ella quedó maravillada por los artesanos que elaboraban figuritas de cristal allí mismo, no tenía ni idea de que el cristal se fundiera, y se pudiera trabajar. Y entonces me doy cuenta de la cantidad de cosas que todavía le queda por aprender, y en las que yo no reparo porque me parecen obviedades.
Nos queda un camino fascinante por recorrer.

sábado, mayo 06, 2017

Sábado de feria y letras





Hoy nos levantamos temprano, y nos fuimos muy bien arregladas a la Feria del Libro de nuestro pueblo. Modesta, pero llena de literatura interesante.
La madre de esta casa estuvo despistada esta semana, echémosle la culpa al Decreto 113/2015 del 22 de mayo, que me ha tenido absorbida la atención y la razón, y aún será así, hasta la semana que viene, en fin.
Debido a este despiste, no apunté a LaMariposita a los talleres que habían, y que tenían toda la pinta de ser super divertidos. Así que fuimos en calidad de visitantes y no de participantes a la feria. Nos dimos una vuelta por todos los stands, aguantando con fuerza la cartera, porque qué tentación diosito.
El día estaba hoy como para coger una mesa en cualquier terraza, o mejor, tirar la toalla en cualquier playa, y quedarse ahí hasta la noche. Pero aquí LaMariposita, tenía miedo de que sus nuevos libros se le llenaran de arena o se le ensuciaran con el colacao de las cafeterías, y no hubo forma de convencerla.
Así que nos volvimos a casa, y cada una tomó posesión de su zona del sofá y de sus nuevas letras.
Seguro que esto lo he dicho muchas veces, pero una más no va a hacernos daño: qué placer y qué lagrimones, verla venir corriendo al sillón con su libro en mano, deseosa por ir juntando letras.
Yo creo que de todas las expectativas que he ido acumulando con los años desde que me reproduje, y que intento mantener raya, -ya sabes, las expectativas son una trampa-, la de ver a Emma leer, y disfrutar de las letras, ha sido siempre una constante. Y ahora verla hecha real, es maravilloso. No, espera, ma-ra-vi-llo-so.
Once again: MA-RA-VI-LLO-SO
Hoy la he imitado yo a ella, y he hecho lo mismo con uno de los libros que compré, el de Nicolás Castellano. Recuerdo las primeras veces que oí hablar de él, o mejor dicho, que lo oí hablar a él mismo. Sigue siendo un referente a la hora de hablar de inmigración. Así que cuando vi su libro, contando esta historia tan increíble, y que al mismo tiempo nos toca tan de cerca, no pude reprimir la compra. Bueno, en realidad, tampoco quise, reprimirla, digo.
Y poesía, mucha poesía. Porque la poesía, nunca es suficiente.
Menos mal, que la comida estaba  lista antes de salir, porque se nos ha ido la mañana pasando las páginas de nuestros nuevos libros.
Se abrió la veda de las ensaladas, y aunque sé que hoy no es lunes, y que las lentejas se compen preferentemente los lunes en esta casa, hoy es un buen día para hacer una excepción. Ensalada de lentejas, y pan de masa madre y alcaravea. He tardado casi una hora en comer este platito. Cuestiones técnicas aparte, que te voy a contar próximamente.
Y en un rato, otra vez a la calle que tenemos cumpleaños, pero ahí te dejo una pista de lo que voy a hacer esta noche.
Si no has visto Sense8, puede ser un buen momento para empezarla. Me tragué la temporada primera en un fin de semana, y es probable que haga lo mismo con la segunda.