martes, mayo 30, 2017

Día de Canarias fuera de estándares






Hoy estamos celebrando el día de Canarias, y desde anoche se oyen isas y polcas con más frecuencia y volumen de lo normal. Un día vamos a tener que hablar de "lo normal".
Porque lo normal en el coche de mi padre es oír siempre folklore canario, en el mío no, claro.
Entonces lo normal hoy, es que toda la música que se oye por las esquinas sean isas y seguidillas.
Y en las casas, se come hoy sancocho, o puchero, o costillas con papas y piñas; o si vas deprisa, un bocadillo de chorizo de Teror con un trozo de queso tierno.. Y se bebe clípper de fresa, y de postre frangollo.
Y anoche aquí se montó un fiestón. Y todo el mundo se atavió con sus ropas de "canario", y cargados con cestas con huevos duros, papas arrugadas y mojo, se fueron al Baile de Taifas, y allí se dieron a la comida y a los quintillos. Y seguro, que casi todos se "echaron una pieza" con quien se le puso al lado. Y cada tanto, en la radio, suena esta canción. Pues eso, que con lo poco que nos cuesta aquí hacer una parranda, imagínate una fiesta donde se ensalce todo lo canario, vamos, es la fiesta del año, si me apuras.
Emma ayer se vistió de canaria para su cole, y jugaron al palo, y vieron lucha canaria, y comieron pellas de gofio. Así que ella tuvo ayer su día canario. Cuando le dije que por la noche nos volvíamos a poner los trajes y salíamos al baile, me dijo, literal: ni de broma.
Así que ni baile, ni piezas, ni papas compartidas. Nos quedamos en casa. Y hoy pues tampoco estábamos más canarias que otro día. Iba a contribuir con la música, por ambientarnos y eso, pero los vecinos se han encargado de ello. Han torturado ambientado al barrio completo.
Total, nos hemos quedado en casa, pintando, ganchilleando y cocinando.
Otra vez una caja de restos, y una manta a largo plazo. Esta vez, son restos de los ovillos de lana de calcetines. Durante un tiempo hacía los calcetines a media pierna, y me sobraba bastante del ovillo, casi como para hacer otro calcetín. Así que cuando fui cogiendo más práctica, fui alargando los calcetines, hasta casi convertirlos en medias, y no sobrándome más de un metro de lana. Pero de esos restos, fui haciendo mini granny squares. A día de hoy tengo 159 cuadraditos. Muy variados, y sin idea clara de cómo los voy a unir entre ellos. Eso será algo que resuelva la Violeta del futuro.
Y en lo que a la cocina se refiere, pues muy canarias, no estábamos. Hacía tiempo que le oigo a mi prima decir que ella las judías compuestas las hace con atún, en lugar de chorizo o bacon. Y yo que en cuanto a cocina se refiere, todo me gusta probarlo, pues allí que me he puesto hoy. Y tengo que decir, que a partir de ahora mis moros y cristianos van a ser siempre con atún. Qué ricas, y mucho menos pesadas.
Y ya de postre, brownie, con ésta receta. Y sí, es la-receta. Directa a mi libreta. Me estoy sintiendo como casi siempre, desubicada. Todo el personal comiendo bienmesabe, y yo tirando a los internacionalismos.
Venga va, sube los altavoces, que vamos a ponernos un poco en situación.


jueves, mayo 25, 2017

Hygge, Love, Sense8



El domingo pasado, tuve un día zen.
Mi coach (sí, ahora tengo una coach, ya te explicaré un día para qué), me trajo estas letras de regalo.
Y como si se hubiera desatado un encantamiento, desde que coloqué las letras sobre el mueble, se desparramó un aire de amor total por el piso.
Nos podemos poner todo lo incrédulos que quieras, pero la energía está ahí, a veces se puede hasta tocar.
Con ese ambiente tan propicio, una niña de excursión, y una madre con necesidad de silencio e introspección, me hice varios litros de té, otros tantos de gazpacho, y me coloqué delante del iPad con mi big square granny.
Esta colcha la empecé hace ya unos cuantos años, y surgió de la necesidad de ir quitando del medio un montón de restos de algodones. La cosa va así: voy haciendo cosas, y los algodones que me van sobrando, los pongo en una cesta. Cuando ya hay unos cuantos miniovillos, retomo la colcha y el ganchillo. Le doy como poseída hasta que se me acaban los restos. Entonces la meto en una bolsa bien cerrada para que no me de un super ataque de alergia cuando la vuelva a abrir.
En estos días tenía un montón de ovillos que emplear, así que el domingo me pareció una fabulosa tarea para acometer.
De mientras, hice una re-visión de la primera temporada de Sense8. La recomiendo, mucho, muy fuerte.
Es una serie bonita. Llena de amor. Llena de sentimientos.
Terminé la primera temporada, seguí con la segunda. Y me quedó un sentimiento de orfandad total. Así que el domingo y para aplacar un poco estos sentimientos, me dispuse a volver a verla. Y después de acabar la primera temporada, por segunda vez, me reafirmo en profesarle amor total a cada uno de los 8 personajes protagonistas.
Así fue mi domingo zen. No ha podido ser mas hygge.

lunes, mayo 15, 2017

XXX Feria de Artesanía







Abril y Mayo, aquí es pura feria. Bueno.. no tanto. Aunque nosotras, tenemos tres apuntadas en la agenda como citas ineludibles. Primero Feaga, luego La Feria del Libro, y por último la Feria de Artesanía.
Poco te puedo contar nuevo. Me gusta mucho el emplazamiento nuevo, y la gran cantidad de artesanos que acoge. Yo, de verdad te lo digo, qué arte hay por todos lados. Me asombra la capacidad de creación de las personas. Es asombroso y maravilloso.
Un año más pudimos ver a mi bisabuela, a la que Emma, de verla de año en año, ya la reconoce: mi tatarabuela!!!, y esta vez, al ver a la señora que estaba al lado, me preguntó curiosa quién era. Le expliqué que era la tía de Maba (así llama a mi madre, su abuela), y quedó satisfecha. La ubicó perfectamente, cuando le conté que era la señora que nos había regalado las cardas para la lana. Sí, tengo unas cardas de mi tía abuela Catalina, famosa por tejer en telar, y también por trabajar la lana de muchas maneras.. me gusta pensar que de alguna manera, en mi ADN tengo un poco del suyo.
Este año, había una muestra especial de sombrerería. Con la posibilidad de probarse unos pocos, y hacerse unas fotos. Ni que decir tiene que nos los probamos todos. No hay nada que me guste más que un sombrero, una pamela, hasta una boina.. Son maravillosos.
Hablamos un ratito con mi amiga Bianca, que sigue teniendo unos trabajos maravillosos, y me hice el propósito de buscar hueco y empezar a acabar algunos de mis UFO's, que son muchos y muy variados. Es posible que en algún momento ponga rumbo sur, y me deje contagiar por la energía de ella misma y de sus alumnas, y coja impulso para poner la máquina de coser a pleno rendimiento.
También estuve un ratito hablando con otra quilter del sur de la isla: Junebell. Conocía algunos de sus trabajos por la red, y pude ver en directo la gran combinación de telas, y el marcado estilo tradicional que impera en sus trabajos. Me gustó mucho charlar con ella.
De último, compramos una cajita de galletas de gofio y plátano, clásicas en nuestra casa y los mercadillos tradicionales de la isla, y nos marcamos unos bailes al son de isas y seguidillas.
Ya en el coche de vuelta a casa, íbamos hablando de lo que nos había gustado más y lo que menos. Últimamente nuestras conversaciones no tienen desperdicio, y van dejando ver a una pequeña persona que va trazando su camino con su propio criterio. Ella quedó maravillada por los artesanos que elaboraban figuritas de cristal allí mismo, no tenía ni idea de que el cristal se fundiera, y se pudiera trabajar. Y entonces me doy cuenta de la cantidad de cosas que todavía le queda por aprender, y en las que yo no reparo porque me parecen obviedades.
Nos queda un camino fascinante por recorrer.

sábado, mayo 06, 2017

Sábado de feria y letras





Hoy nos levantamos temprano, y nos fuimos muy bien arregladas a la Feria del Libro de nuestro pueblo. Modesta, pero llena de literatura interesante.
La madre de esta casa estuvo despistada esta semana, echémosle la culpa al Decreto 113/2015 del 22 de mayo, que me ha tenido absorbida la atención y la razón, y aún será así, hasta la semana que viene, en fin.
Debido a este despiste, no apunté a LaMariposita a los talleres que habían, y que tenían toda la pinta de ser super divertidos. Así que fuimos en calidad de visitantes y no de participantes a la feria. Nos dimos una vuelta por todos los stands, aguantando con fuerza la cartera, porque qué tentación diosito.
El día estaba hoy como para coger una mesa en cualquier terraza, o mejor, tirar la toalla en cualquier playa, y quedarse ahí hasta la noche. Pero aquí LaMariposita, tenía miedo de que sus nuevos libros se le llenaran de arena o se le ensuciaran con el colacao de las cafeterías, y no hubo forma de convencerla.
Así que nos volvimos a casa, y cada una tomó posesión de su zona del sofá y de sus nuevas letras.
Seguro que esto lo he dicho muchas veces, pero una más no va a hacernos daño: qué placer y qué lagrimones, verla venir corriendo al sillón con su libro en mano, deseosa por ir juntando letras.
Yo creo que de todas las expectativas que he ido acumulando con los años desde que me reproduje, y que intento mantener raya, -ya sabes, las expectativas son una trampa-, la de ver a Emma leer, y disfrutar de las letras, ha sido siempre una constante. Y ahora verla hecha real, es maravilloso. No, espera, ma-ra-vi-llo-so.
Once again: MA-RA-VI-LLO-SO
Hoy la he imitado yo a ella, y he hecho lo mismo con uno de los libros que compré, el de Nicolás Castellano. Recuerdo las primeras veces que oí hablar de él, o mejor dicho, que lo oí hablar a él mismo. Sigue siendo un referente a la hora de hablar de inmigración. Así que cuando vi su libro, contando esta historia tan increíble, y que al mismo tiempo nos toca tan de cerca, no pude reprimir la compra. Bueno, en realidad, tampoco quise, reprimirla, digo.
Y poesía, mucha poesía. Porque la poesía, nunca es suficiente.
Menos mal, que la comida estaba  lista antes de salir, porque se nos ha ido la mañana pasando las páginas de nuestros nuevos libros.
Se abrió la veda de las ensaladas, y aunque sé que hoy no es lunes, y que las lentejas se compen preferentemente los lunes en esta casa, hoy es un buen día para hacer una excepción. Ensalada de lentejas, y pan de masa madre y alcaravea. He tardado casi una hora en comer este platito. Cuestiones técnicas aparte, que te voy a contar próximamente.
Y en un rato, otra vez a la calle que tenemos cumpleaños, pero ahí te dejo una pista de lo que voy a hacer esta noche.
Si no has visto Sense8, puede ser un buen momento para empezarla. Me tragué la temporada primera en un fin de semana, y es probable que haga lo mismo con la segunda.