sábado, abril 26, 2014

Ir a Feaga para darme cuenta de que sigo necesitando terapia










Llevo una semana durmiendo una media de 5h cada día. La causa es el trabajo. No se me entienda mal, tengo un proyecto muy interesante que sacar adelante, de manos de un cliente estupendo. Es el cliente con el que llevo soñando desde que soy autónoma. Responde rápidamente a mis consultas, y me devuelve toda la documentación que le requiero casi instantáneamente. Para responder a semejante cliente, he de emplearme el doble, está claro.
La cuestión es que de día, trabajar con Emma es una tarea casi imposible, con lo cual mis jornadas laborales están siendo de madrugada: hasta media noche y antes de amanecer. Para que esto sea posible hay una cuestión de obligado cumplimiento: que Emma esté dormida a las 8:00pm. Con lo cual, es tarea mía darle mucha vidilla durante el día.
Hoy, nos hemos ido a Feaga (Feria agrícola ganadera). Que digo yo, que ya era hora de que Emma empezara a ver animales en 3D. Y aunque la feria está centrada en la ganadería, la agricultura y sus aparejos, también había un espacio para la gastronomía y otro para la artesanía.
El día estaba espectacular, y las palmeras de la entrada empezaron a dibujarme sonrisas, creo que las palmeras de mi isla son perfectas! Y siempre me recuerdan a mi abuelo.
Lo que primero visitamos fueron los animales. Llegamos justo a tiempo de ver la demostración de perros Bardinos (especie autóctona, como perro guardián no hay otro mejor). En mi familia ha habido unos cuantos, y será la raza que adoptaremos cuando se materialice la casa que soñamos.
Luego vimos los burros (habia muchísimos!), las vacas, los camellos, y las ovejas
¡Ay! las ovejas, fue la primera parada que me hizo asumir que necesito terapia nuevamente. Si hubiera tenido a mano unas tijeras hubiera esquilado completamente a este carnero.
Había muchos ejemplares de distintas variedades, pero este en concreto me dejó loca. La lana era muy blanca, muy suave, y muy lisita! Parecía que estaba peinado!. Me he guardado el nombre del ganadero y el municipio, y estoy totalmente dispuesta a llamarlo en cuanto pase la feria: necesito esa lana!
Después nos fuimos a ver las cabras, con sus machos y sus baifitos.Ahí fue donde tuve el segundo ataque de: necesito terapia!!!. Ustedes están viendo las ubres de esa pobre cabra??. Todas mis hormonas empatizaron con ella, que aunque ya no estoy lactando (1.5 meses de destete), mis sensaciones y pensamientos siguen siendo de una mamífera a pleno rendimiento. Pobre cabra!! Recordé cada una de las tomas en las que Emma no comió lo suficiente, o las veces que nos dormimos y la hora de la toma se alargó. Total, que me faltó el canto de un duro para empezar a ordeñar a la pobre cabra yo misma y en ese mismo momento. Pregunté quien era el dueño del ejemplar, y ante mi cara de preocupación, me dijeron que era de concurso. Es decir, las tienen horas (yo me atrevo a decir que días) sin ordeñar para luego llevarla a concurso y la que "de" más leche gana.
Se me puso la misma cara que cada vez que oigo decir que la varicela es una enfermedad "en el fondo, benigna". Y se me ocurrieron más de tres cosas para hacerles a los ideadores de estos concursos, amén de a los dueños de las pobres cabritas de concurso.
Fuerteventura es famosa por su ganado caprino, y por extensión por su queso de cabra. Ni qué decir tiene que dimos buena cuenta de todos y cada uno de los que habían en la feria. Emma ha debutado como una auténtica ratona para el queso, y le da igual fresco, que tierno, que curado, que duro.. Para todos tiene el mismo calificativo: mmmmm ta tiquísimo!
Finalmente vimos las aves. Yo creo que nunca había visto tantos tipos de gallinas, y de todas mis preferidas fueron éstas. Sus plumas me dan la sensación de esos trajes calados. Me parecen monísimas. Acabo de decidir que además del perro bardino, también tendremos un par de estas gallinas.
Como ave estrella, así todo imponente a la par de elegante, estaba un único pavo real. Que se hizo el interesante y no nos enseñó su cola.
Como anécdota del día, Emma quiso abrirle la jaula a todos y cada uno de los animales, a la voz de: mami déjalos salir!!. Quise explicarle que no se podía, pero fue tarea imposible. De camino al coche, íbamos de la mano, y de pronto me mira y me dice: mami yo tapoco puedo salir de la jaula???
Después de recomponer la explosión que ocasionó semejante frase, no tuve más remedio que soltarle la mano y dejar que corriera a su aire por los tableros de Pozo Negro.. Y asumir que la terapia para superar ésto, va a ser la más larga.

viernes, abril 18, 2014

24h de reposo y todo se ve diferente








La semana pasada, Emma y yo cogimos nuestros atriles y nos fuimos a NuestroNorte. Nos predisponíamos a disfrutar de la primera escapada a solas, y con la previsión metereológica de nuestra parte. La idea era pasar toda la semana vacacional.
Al tiempo, aprovecharíamos para trabajar un poquito con ElGurú, ver a la sobrina más preciosa del mundo mundial, y alejarnos un poco de los virus que seguían pululando por casa de Maba. Las últimas noticias eran que IrisMari estaba también contagiada de varicela.
Así que nos fuimos, ella y yo, yo y ella.
Y ayer por la mañana, al despertarnos, me fijé que tenía un ronchita en la frente. A las horas, y con todas las señales de alarma activadas, le descubrí otra en la mano. No esperé un minuto más. De nuevo todo recogido, todo en el coche, y de nuevo para casa. No podía arriesgarme a que fuera realmente varicela, y tener a la sobri tan cerca, con menos de dos meses de vida.
Por el camino, no podía alejar de mí la frustración tan grande que sentía, que parecía que crecía según desandábamos los kilómetros. Da igual el empeño que ponga, y todo lo que me preocupe, a veces: shit happens.
Soy consciente, o creía que lo era, de cuáles son mis limitaciones como madre, no voy a poder protegerla de todo, no voy a poder planear todo. A veces, las cosas pasan, y da igual cómo te esfuerces en evitarlas.
La cuestión es que ayer estuve todo el día de mal humor, una mezcla de frustración-tristeza-enfado.
A 24h del momento crítico, Emma sigue igual, sin más ronchas, sin fiebre y sin rastro de ningún tipo de enfermedad. Falsa alarma, todo fue una falsa alarma.
Hoy venía dispuesta a vomitar todo esto aquí, pero entonces he descargado las fotos, y todo se ve distinto.
Cuando todo el mundo comienza a disfrutar de las vacaciones, nosotras las hemos acabado, esa era la sensación que tenía. Y qué equivocada estaba!
Para bien o para mal, soy autónoma, lo que tiene sus cosas malas, pero también tengo la suerte de no tener horarios. De momento nada nos impide coger el petate nuevamente el próximo lunes y plantarnos en NuestroNorte. Donde ya no habrá gente masificando la playa, ni poca agua corriente por el exceso de demanda. El Aguayre volverá a tener mesas libres, y en El Goloso, no tendrás que esperar mucho rato para tomarte tu café.
Y lo mejor de todo, es que aunque nuestra semana idílica y minuciosamente planeada, se haya visto interrumpida, no podemos perder de vista los días tan increíbles que hemos pasado. La playa era casi para nosotras solas, el tiempo estaba perfecto para disfrutar del frío Atlántico sin morir congeladas.
ElGurú nos preparó pastel con chocolate atemperado. Disfrutamos de nuestros almuerzos al tiempo en la terraza, se acabó lo de comer ella primero y yo después. Pintamos en el suelo, y ya tenemos casi claro en  Y estuvimos solas en casa de Maba, donde todo tiene aire vintage. La casa de Maba en ElNorte, tiene los cajones y armarios llenos de tesoros, de restos de las casas de las abuelas, de los tíos abuelos... Hay momentos en que todo me parece absolutamente fotografiable.
En fin, con resposo, y un poco de perspectiva siento que todo está en su sitio, y que yo he aprendido una lección importante.

domingo, abril 06, 2014

Meanwhile.. en casa





Vamos saliendo poco a poco (muy lentamente bajo mi punto de vista) de este ambiente de medicamentos, hospitales y viruses. Las caras ya tienen mejor color, las piernas también, y el aire se empieza a percibir más primaveral. Los enfermos van recuperando la verticalidad y también la autonomía.
A cuenta de las enfermedades sufridas últimamente hay dos puntos que me rondan la cabeza estos días. Primero, el equipo médico que trató al Patrón. Desde el trauma hasta el auxiliar. Se han portado estupendamente y nos han atendido a todos la mar de bien. Aguantando nuestras preguntas, nuestras dudas, y nuestros nervios. Sigo diciendo que el Hospital de mi pueblo está lleno de gente super válida que hace muy bien su trabajo.
Y el segundo punto... el segundo punto me quita el sueño, me hace combustionar, me pone de muy mal humor, y se me sube hasta el azúcar. A saber, existe la varicela (qué novedad) que es causada por un virus (herpes zoster-varicela). Resulta que la varicela es una enfermedad benigna, que solo en un porcentaje no muy alto puede complicarse y terminar siendo grave. Resulta también que suele pasarse en la primera infancia (0-5 años) o en la segunda (antes de los 13). Cuando se pasa la varicela, resulta que el virus se queda alojado en el cuerpo de forma definitiva y latente; hasta que en tu vida suceden una serie de acontecimientos (estrés, shock, trauma) que te dejan en un estado de defensas muy bajo, y es ahí cuando el virus se reactiva y te origina el herpes zóster o culebrilla. Que después de ver a LaMamma sufrirlo, puedo asegurar que es una de las peores enfermedades que puedes pasar. Ya han pasado 15 días desde que el virus se diagnosticó y brotó, y aún no es capaz de dormir 5 horas seguidas, sin levantarse doblada por el dolor. Una persona que ha pasado la varicela es susceptible de sufrir un brote del herpes, en cualquier momento de su vida.
Fíjate tu por donde, existe una vacuna (varivax) que se venía administrando a los niños en dos dosis (a los 2 y a los 3 años) de forma privada, es decir, los padres eligen su administración o no, asumiendo su coste, por supuesto. Con el cambio de calendario de vacunas, emitido por una panda de tarados el Ministerio, se introduce la vacuna a los 12 años de manera obligatoria (a una edad a la cual la mayoría de los niños ha pasado la varicela), y han bloqueado su distribución en las farmacias. Es decir, aquí yo, que tenía claro para qué era esta vacuna y de qué estaba protegiendo a mi hija (no solo varicela, que puede resultar más o menos benigna, sino del herpes zóster), le administré la dosis de manera voluntaria  a los 2 años, y ahora necesito una segunda dosis para los 3 años y no se la puedo administrar porque en ninguna farmacia de mi Comunidad Autónoma me la venden. Y todo esto está muy bien explicadito en la página del Comité Asesor de vacunas de la AEP. Por qué es debido este bloqueo, es un misterio. Que este asunto está sacando lo peor de mí, una obviedad.
Tengo en marcha un complejo proyecto logístico con varios ramales, para aprovisionarme de una dosis, así que he decidido no poner más ira en este asunto, porque ya tengo una edad en la que no puedo permitirme el lujo de sumar demasiadas líneas de expresión del rostro, en un corto período de tiempo.
Así que aprovechando que los enfermitos nos dan el día libre, nos hemos pasado un domingo de lo más relajado y satisfactorio en casita.
Tengo claro que en el diseño de la nueva casa (ya falta menos) la cocina va a tener una clarísima importancia,  frente a las demás estancias. Me resulta bastante complicado calcular lo importante que es para mí cocinar, pero creo que me he ahorrado muchos euros en terapia con solo encender el horno y juntar una serie de ingredientes.
Hemos empezado el día con un buen té con leche y una tosta de centeno automático (receta de Ibán Yarza en Pan Casero) con atún y pimientos. Para el almuerzo he preparado borsch (lo hice la noche anterior). Tenía necesidad de comer remolachas, y hacer esta sopa ha sido un win. Es deliciosa, no necesita más calificativos. Y desde hoy va a pasar directa a mi recetario habitual. De segundo gratén de pollo y papas, otra receta fácil, y resultona. A Emma le ha encantado, y es una alternativa muy buena al típico pollo al horno o a la pechuga a la plancha que suelo darle a ella.
Hemos comido juntas, cada una de su plato, hemos hablado mucho, hemos puesto flores, y después de recoger la cocina, hemos compartido un cuento precioso. Y entonces me he dado cuenta de lo fácil que es llenar de felicidad este piso y a esta pequeña familia.

viernes, abril 04, 2014

Primavera que todo lo alteras







La Primavera ha llegado a esta casa, o mejor a esta familia, de manera arrolladora, causando estragos.. O tal vez ha sido el Invierno, que ha querido ser especialmente duro este año, hasta cuando se iba?
Anyway, la cuestión que de pronto, en esta familia que hemos gozado de buenísima salud, se ha instalado la enfermedad. Todo empezó un viernes a medio día, en la que ElPatrón de un mal paso se rompió el tendón femoral: inmobilización-quirófano-más inmobilización-rehabilitación. Y cuando parecía que nos hacíamos idea de todos los cambios logísticos que iban a tener que darse, para que el engranaje familiar siguiera moviéndose, LaMamma cae fulminada por un herpes zóster, (y todavía me dicen que no me dan la segunda dosis de la vacuna de la varicela para Emma,.. dejo el tema que combustiono y pongo todo perdido.. aunque amenazo con volver con el tema).
De pronto y porrazo, los pilares de esta familia que ya tiene pseudofamilias, están en cama y con necesidad de ser ayudados, consolados, acompañados.
No me puedo quejar, entre los cuatro hemos salido raudos y veloces a posicionarnos en nuestros puestos para que el engranaje siguiera girando y para que ellos sigan evolucionando favorablemente, aunque por delante tengamos todavía algunas semanas de reposo relativo por ambas partes.
He de ser franca, no ha sido tan difícil. Hemos podido capear todas las situaciones. Pero... hay un pero..
Y como casi siempre ocurre conmigo, el pero no es tangible, no es visible, no es fácilmente explicable.
De repente he tomado conciencia de eso que se dice: que la salud es importante, y de que la ley de la vida es una y no tiene forma de alterarse. Asumir que los años pasan para todos, y que el camino es uno, que hay que asumirlo, conocerlo e incluso reconciliarse con él, no me está siendo del todo fácil.
Sé que tengo recursos suficientes para poder seguir andando, para acatar y entender. El tiempo me va a ayudar. Estos días he necesitado de un lugar seguro en el que esconderme, en el que sentirme abrigada y a salvo, y como si alguien monitoreara mis movimientos he sacado de un cajón perdido, la mini-manta que le cosí a mi abuela en el año 2001, y que volvió a mis manos cuando ella se fue. Es curiosa la sensación que me regala cuando me abrigo con ella.. La mente es poderosa, y los recuerdos.. o tal vez, sea la magia?
Formando parte de esos recursos terapéuticos, he sacado las telas. En medio de todo este trajín de ir y venir, se me ha emperejilado coser. Quiero coser. Pero no coser cualquier cosa. Quiero empezar a coser cosas que me pueda poner. Vestidos, faldas, blusas... Tengo unos cuantos metros de tela que son apropiados para esta tarea. Y tengo la idea clara, pero no ha terminado de llegar el arrojo necesario que me haga sacar las reglas y el papel de patrones. De momento tengo las telas a la vista, para que cuando venga la inspiración me encuentre totalmente preparada.
Por otro lado, he empezado a darme cuenta de que algo no está bien conmigo. Llevo tiempo observando que en cuanto llega la primavera me entran unas ganas tremendas por hacer-tejer-ganchillear mantas. Supongo que los inviernos, me dejan aterida y maltratada, y en cuanto se van pienso que "el año que viene no voy a pasar este frío". Con este pensamiento en la cabeza, y el principio primero y más importante de este año: gastar el alijo lanero; me he puesto a ganchillear grannies con todos los restos de lana de calcetines que tenía por casa. Casi sin darme cuenta tengo ya 70. Y todavía hay restos! Parece que no se acaban nunca!
Pero si tengo que ser sincera, en estos días lo más terapeútico es coger el coche y poner rumbo Norte. Ver a la pequeña Olivia, comer con ElGurú y LaYogui, darnos paseos por la costa, y recoger margaritas.
Siempre tiro a la costa Este de mi norte, pero estos días que hay viento, y que el tiempo es un poco más fresco, es ideal hacerlo por la agreste costa Oeste... Y ese castillo.
Me doy cuenta estos días, que mi vida se divide en dos partes: cuando no era mamá y desde que soy mamá.
Cuando no era mamá, era habitual ponerme en modo mejillón, cada vez que las cosas se torcían o cada vez que el mundo me parecía un sitio hostil. Desde que soy mamá, el modo mejillón no es compatible... es más ni siquiera es apetecible. Pero tengo que admitir, que un castillo como el de MiNorte, donde quepamos las dos, se me antoja algo muy muy necesario en ciertas ocasiones.
Me conformo con poder sentarnos en su escalera, y contar las nubes.