viernes, enero 24, 2014

Nubes de tormenta, y casas calentitas







Frío, viento.. un poquito de lluvia, y mucho viento, y mucho frío.
Estamos teniendo un enero de lo más previsible.
Nuestras actividades se centran en salir lo justo y necesario y el resto lo pasamos resguardadas en casa.
En casa, se encienden velas, se come chocolate, se hornea un pastel, leemos, hablamos...
Y sacamos fotos, miles de fotos. Con suerte,  alguna sale bien.
En nuestra lista de deseos está una cámara nueva, y también un curso acelerado de fotografía.
Me he embarcado en un proyecto nuevo. Leí sobre el tema aquí y me fui a la página de origen. Estoy entusiasmada. Es perfecto para mí, que me vuelven loca las libretas, los colorines y los papelitos.
Y mientras tanto, las orquídeas aprecian esta bajada de temperatura, y florecen.
Nosotras esperaremos a la primavera, pero también floreceremos.

domingo, enero 12, 2014

Cálida mecánica y otros trabajos manuales







Soy una persona mecánica, que no autómata. Me gusta saber cómo funcionan las cosas, cómo los engranajes engranan y comienza el movimiento. Porque absolutamente todo se reduce a que las piezas encajen, se engrasen, y se muevan. Y así estamos, dándole engrase a las piezas, para que no se ripien, para que no chirrien, y para que el movimiento sea constante y continuo.
El día mágico de Enero pasó. La primera cabalgata de Emma, y con pase VIP, fue un poco complicada la misión de distracción para que la magia hiciera su trabajo, y sus majestades fueran reales y no gente corriente. La edad de Emma es tal, que le llamó la atención mucho más ver a Dora en el muelle que a los propios reyes en sus camellos. Aún así, como experiencia fue estupenda.
Y por la noche pusimos los zapatos, y a la madrugada, los zapatos estaban llenos de paquetes. Aunque el mejor regalo de Emma estaba en una caja de cartón que necesitaba de una llave y unos planos para poder disfrutarlo.
Como tantas otras veces, ya son unas cuantas, ElPatrón y yo nos pusimos manos a la obra. Es divertido montar muebles con ElPatrón, nos entendemos bien, y al cabo un rato Emma nos hizo un café a todos en su cocina nueva. Sin duda alguna, el mejor momento del día fue ese, todo el mundo en la cocina de Maba, unos en pijama, otros estrenando el chándal nuevo que los reyes trajeron.. la familia: el verdadero regalo.
La verdad es que la cocina es muy bonita, aunque tendremos que ir tuneándola para que sea más personal. Con la cocina, vino también un carrito, que Emma pasea por toda la casa. Me llama muchísimo la atención como juega. Ella sola, con la cocina y el carro. Es algo increíble. Ella nunca ha ido en carro, sin embargo, coge a la muñeca, la mete dentro, la pasea, la saca, le da de comer, la abriga (cosa que tampoco hace ella...) Es increíble y estupendo verla. Amén de la tranquilidad que se respira por ratos en el piso. Se pasa largos ratos jugando ella sola.
Y con ese tiempo maravilloso, cortesía de los nuevos juegos, me he puesto manos a la obra con mi nuevo reto 2014. Top cosido en el 2004, y abandonado a su suerte al frío cajón durante 10 años. Tiempo suficiente para ponerle la trasera y la guata y empezar a acolchar. Ya no sé si son casualidades, sincronías, o pequeños guiños del destino.
Al mirar ahora el top, con sus 99 bloques cosidos a mano, da la sensación de profecía. Hay bloques que representan acontecimientos que han pasado después y que eran un absoluto misterio en el momento en que los cosí. Ha sido este detalle el que me ha hecho coger impulso y querer terminarlo.
Así que estas noches, después de largas jornadas de estudio de válvulas y redes (empiezo el año como maestra), me relajo comiéndome unos tomates a la crema, que ha sido uno de los mejores descubrimientos culinarios del año pasado, acompañados de un vinito blanco y mi pan de centeno; y escuchando la Cálida Mecánica de Fermín. Es una buenísima banda sonora para este frío enero.

.. si hay cuaderno de bitácora,
si hay opciones para otro cálculo,
en tu cálida mecánica,
brújula en la vía láctea..

domingo, enero 05, 2014

Un poco de todo, y los Reyes en camino






Hoy ya se acaban las fiestas navideñas. Esta noche, pondremos los zapatos en la puerta de la escalera de la casa de Maba, y nos iremos a dormir. Hoy dormiremos en casa de los abuelos, porque es probable que nuestro piso esté un poco fuera de la ruta de Sus Majestades. Y por allí pasan seguro, llevan treinta y pico años pasando.
Hemos pasado unas Navidades bastante completas, y haciendo un esfuerzo titánico para que Emma valore más las reuniones y el ambiente, que los regalos. El esfuerzo merece la pena. Aún así, el 25 por la mañana, al llegar al salón y ver los dos paquetitos debajo del árbol, Emma me miró muy sorprendida y me dice: si mino, Papá Noel mino!!!!
Los días atrás, veía Dora y Caillou en sus respectivas Navidades. En algún momento, se me ocurrió decirle que iríamos a una fiesta en casa de Maba, y que luego por la noche, Papá Noel vendría de puntillas y dejaría un regalito en el árbol. Cada día que llegábamos a casa, al entrar miraba el árbol y me decía: no mino.
Después de jugar con los nuevos juguetes, y como llevamos haciendo ya 3 años, nos fuimos a ver el Belén municipal. El Belén de mi pueblo es muy grande, y está bastante trabajado. Es un sitio estupendo para pasar la tarde dando un paseo. A Emma le encantó. Las figuras son casi más grandes que Emma, quien tenía auténtica curiosidad por saltar los muros de piedra y llegar hasta ellas. Me pasé la tarde corriendo detrás de ella, atajándola.
También durante estos días hemos ido a la peluquería. La primera vez para Emma. Me sorprendió muchísimo lo tranquila que estuvo. Dejó que la peinaran, que le cortaran, incluso que le hicieran dos coletas. Tuvo algo que ver lo preparadas que están en la peluquería. Tenían desde cuentos hasta juguetes, además de un sillón apto para niños escapistas.
Para terminar el año, tuvimos una reunión-merienda en casa. Para la ocasión, preparé un bizcocho de peras y avellanas, que ya todo el mundo sabe de dónde saqué la receta. Está bueno, pero no desbanca a la tarta de ciruelas, del primer puesto del ránking de los bizcochos.
Esta vez en lugar de traer la costura, nos reunimos con una libreta, y con un montón de propósitos. Este año nos fue muy bien ponernos objetivos con fechas más o menos elásticas para ir cumpliendo y terminando cosas. Así, nos propusimos dos proyectos nuevos, y cada una fue sacando las cosas a medias que quisiera terminar este año.
De los proyectos nuevos, uno es A Woodland Christmas. Lo vamos a ir haciendo un bloque a la quincena. De momento, y con algunos inconvenientes (supongo que hacía demasiado tiempo que no tocaba la máquina de coser más que para acolchar), he terminado el mío. Por supuesto es muy mejorable, pero de momento se va a quedar así.
El segundo es un quilt a pieceo inglés llamado Crosses. Este lleva más trabajo, porque hay que cortar los hexágonos, hilvanarlos, y luego unirlos entre sí hasta formar la roseta, cada una de ellas tiene 48 piezas. El objetivo es ir haciendo una roseta a la semana. Así  está ahora la mía, tengo esta noche para terminarla y cumplir lo estipulado. Estoy super contenta de llevar las cosas al día, y de tener este pequeño grupo-tesoro en el que nos apoyamos para seguir cosiendo, y con el que comparto las demás cosillas que no son costuras.
Esta tarde nos vamos de aventura a la cabalgata de Reyes, tenemos pases vip, porque aquí SSMM vienen en barco, y el abuelo tiene el gran honor de traerlos hasta la capital, vía marítima. Así que podremos verlos en primera fila, y darles la carta en mano. A ver qué le parece a Emma la experiencia.