viernes, marzo 21, 2014

Principios, finales,... y la vida como un Carnaval







Ay, no hay que llorar
Que la vida es un carnaval y es más bello vivir cantando
Oh oh oh ay no hay que llorar
que la vida es un carnaval y las penas se van cantando
oh oh oh ay no hay que llorar

Celia Cruz/La vida es un Carnaval
Tremendo este mes de Marzo, y mucho más tremendo este principio de Primavera.
Y qué bien que la Primavera ya está aquí, con sus flores, y sus alergias, y todo lo de en medio.
Y no me malinterpreten, que me gusta mucho la primavera, es más, este año estaba deseando que llegara. Solo que parece que al final, me hubiera cogido desprevenida.
Este mes de Marzo va a pasar a la historia como el mes del Destete.. Qué fea palabra.
Pero así es. Creo que puedo hacerlo oficial y público, aunque solo hayan pasado unos días desde la última tetada.
Qué curioso es el tiempo y la vida. Para todo hay un momento, incluso para las cosas buenas y felices que nos pasan. Llega un momento en el que sientes que las cosas se acaban y no lo hacen de forma trágica. Simplemente, sientes que es el momento exacto de que concluya. Y eso es justo lo que nos ha pasado. Yo siento que ya se ha acabado el tiempo de lactar y Emma empieza a querer la leche en un masito. Cuando Emma tenía un año y pensaba en dejar de lactar, sentía hasta palpitaciones. Al llegar a los dos años, me sentí bien, y con ganas de seguir lactando. Sin embargo, pasados ya los dos años y siete meses, mis sentimientos son otros, incluso he tenido contados instantes en los que he sentido hasta cierto rechazo al hecho de seguir amamantando. Parece que sigo siendo de manual, y ésto también les ha pasado a otras mamás. Anyway, la lactancia ha sido de las cosas más maravillosas que hemos podido compartir mi cachorrita y yo, y nos ha dado momentos inolvidables y muy profundos.
Acabando mi etapa como mamá lactante, parece que empieza mi etapa como Armadora. Han tenido que darse una conjunción de incidentes, como que ElPatrón se haya roto el tendón femoral, que la temporada de pesca empiece el lunes, y que haya aparecido una tripulación aparentemente capaz y con ganas para hacerse a la mar con el Planeta Neptuno Dos; para que aquí la menda lerenda, empiece a saltar a bordo cada vez con más facilidad y con más frecuencia.
Al mismo tiempo, mi presencia no sería necesaria si el Ministerio, empujado por intereses europeos que desconozco, no hubiera obligado a golpe de sanción, a cualquier embarcación que salga a faenar sin una caja azul y un diario electrónico a bordo. Dicho diario requiere de transmisiones de datos diarios, y de cumplimentación de pantallas nada asequibles para profesionales de la mar, y no de la informática. Un auténtico despropósito que tiene a la flota condenada a desaparecer.
Después de trabajar dos días, haciendo pruebas con el diario, llego a la conclusión de que hacer las cosas tal y como las pide la secretaría de pesca, enviando datos diariamente, haciendo recuento de las capturas, y de las navegaciones.. requeriría de una persona a bordo cuyo cometido exclusivo sería el trabajo con el diario. Algo totalmente inviable en un barco de 12m de eslora, que sale a faenar para traer a tierra 5-6 toneladas de pescado, en las mejores circunstancias. Así las cosas, está la flota al completo, jurando en arameo cada vez que tienen que encender el dichoso diario.
Pasadas las primeras 24h de las maniobras más delicadas para salir a faenar, podemos respirar con cierta tranquilidad, y tomar conciencia de todo lo que esto supone.
Me resulta incontrolable la carga emocional que pongo en casi todo lo que me rodea. Soy incapaz de poner mesura en los sentimientos que se me despiertan con cosas aparentemente simples, como lo es el hecho de que un barco se haga a la mar. Para poder explicarlo, racionalizarlo, y canalizarlo, debería desenredar la madeja de nudos que tiene hecha todas mis sensaciones en mi interior... pero para esto, aún no ha llegado el momento.
Y por eso, la mejor manera de distraerme, es meternos en el coche, Emma y yo, y poner rumbo Norte.
No sé cuántas veces lo habré dicho, seguramente la mitad de las veces que lo he pensado. No hay enfermedad que no me cure MiNorte. Y como estas cosas se heredan, Emma a su corta edad de dos años y siete meses, se sube al coche, y me dice: Mamá mámonos a totillo. Cada día, cada vez que se sube al coche.
Volvemos de la excursión tranquilas, y relajadas, sosegadas y calmadas. Y es el momento propicio para ponerle un poco de música a la vida. La Cabalgata de Carnaval nos dio la excusa perfecta. Aunque hemos decidido prolongar la fiesta, porque unas alas y una varita quedan bien en cualquier momento.

4 comentarios:

Nieves dijo...

Me entusiasman los pequeños avances de los peques, gestos cotidianos sin aparente importancia pero que cuando reflexionamos descubrimos que ya no son bebés sino niños que aprenden y evolucionan por su cuenta mucho mas rápido de lo que creemos.
Para mi Marzo es un mes intenso, llenos de pequeñas fiestas (todas de cumpleaños) porque en mi familia hay mucho piscis :) incluyéndome a mi :)

Me encanta el carnaval!!!

Mil besos ;)

glaramknits dijo...

Ese faro... hasta a mi me vienen ganas de escaparme a tuNorte cuando publicas fotos. Quien pudiera tener un sitio asi tan cerca! Cuando hablas de él suena a remedio-de-todos-los-males.

Genial ese final de lactancia. Asi deberian ser todos los finales (y los inicios) de lactancia: con naturalidad y sin traumas. Y sin nadie aparte del bebe y la mama que decida cuándo y cómo.

A mi el carnaval, como que no me gusta mucho, pero una varita mágica y unas alas, eso habria que ponerselo más a menudo!

Abrazos

Chitin dijo...

Me alegro mucho q todo haya sido un proceso natural, sin traumas, sin lágrimas...ya me contarás como ha sido todo, yo aún es algo q veo lejos con mi pequeña princesa y creo que me dará mucha pena el día q no pueda consolarla con mi teta.

Respecto a lo q comentas, ¿te has planteado dedicarte a ello? me explico, lo que haces para tu padre del diario de la embarcación, cada barco no se puede permitir contratar a una persona, pero quizás sí puedas trabajar para varios armadores, no sé si es o no posible, obviamente desconozco los detalles, pero quizás sea una oportunidad laboral.
Gracias por tus palabras de ánimo y de consuelo en mi blog.
Un abrazo muy fuerte!

la tieta Rosa dijo...

Hay colegui! Emma no mama, te mada a coser, quiere ir al cole...
nuestra princesa se hace mayor y además sin ningun trauma y de la forma más natural podría.
Del diario que te voy a deci... si ya la primera vez que monté contigo en un avión me explicaste cada paso/movimiento que hacia el ala, ahora no me extrañaria que te convirtieras en la "Nueva patrona"
porque tu sabes de todo y porque lo has mamado.