lunes, septiembre 24, 2012

Llenando de cruces las paredes






En cada cambio de estación, pongo el piso patas arriba, limpiando, guardando, redecorando...
Me gusta esperar las estaciones, aunque sea solo en sentido poético, porque como saben el tiempo aquí es bastante igual. Pero suena como bonito esto de esperar el otoño e ir despidiendo el verano.
Cambiar la corona de la puerta de las frescas y coloridas frutas por la de hojas secas de color naranja con calabacitas y manzanas.. Cambiar los salvamanteles y los caminos de mesa, y poner algunas cosas más.
Haciendo esta limpieza, creo o me lo imagino, que nos limpiamos nosotras también, y preparamos el cuerpo y el alma para la nueva época. Lleno la cocina de botes para las conservas, y hago limpieza en la nevera de refrescos y gazpachos, que ya no apetecen tanto tomar.
Dando vueltas por la casa estos días, he encontrado esas notas que me voy dejando por ahí. Sí, me dejo notas (si apostaron que no podía ser más friki, perdieron). Notas recordatorias, notas de saludos, simples frases que oígo o se me ocurren, incluso a veces pequeñas estrofas de canciones. Me encanta encontrarlas cuando menos lo espero, siempre me traen buenas vibraciones y me ayudan a clarificar ideas.
Cuando me dí cuenta de esto, mezclé ideas, y ahora tengo mis paredes adornadas con frases que me gustan, que me inspiran, y que me dan ese pequeño empujoncito cuando me quedo atascada en un momento negativo.
Por aquí empezó a llover tímidamente y despacito, aunque sea sólo por darle firmeza a esta alegría mía de que cambiamos de estación, y ya está aquí el Señor Otoño.

martes, septiembre 18, 2012

Historia de un desástrofe






El martes pasado estaba tejiendo tranquilamente, mientras veía la primera entrega de Once upon a time. Cuando iba acabando el segundo capítulo, estaba encantada con la serie, apasionada más bien. Hacía mucho tiempo que ninguna serie nueva me gustaba y me enganchaba (cosa que sí parece que lo hace esta). En el frenesí de mi entusiasmo tiré del cable de la aguja para mover los puntos.. Ni siquiera oí "click" o "clack", o "catapún!!!!!!".. Que son los sonidos básicos que en mi cabeza tienen aparejados cualquier desástrofe de magnitud.
No se oyó nada, silencio.. Y a los segundos, el suave deslizar de una gota de sudor frío por mi frente. El cable de las knitpicks, se había salido de su abrazadera, y los trescientos y pico puntos de mi Shift of focus, se iban saliendo uno a uno de la aguja, mientras yo miraba la escena totalmente paralizada.
Corrí a buscar otro cable para reparar este desastre. Cuál fue mi sorpresa que todos los cables estaban utilizándose.. Todos!!!!. Evalué rápidamente la situación para decidir qué labor sacrificar. La elegida fue una manta que lleva durmiendo un buen número de meses. Tiré de este segundo cable, para sacar los puntos de la aguja.. Y sí, la escena se repitió. Ahora sí se oyó más de un ruido: mis maldiciones en arameo! Dos cables en menos de 15 minutos!!! Los Mayas tenían razón: el fin del mundo era esa noche!
Bueno, llegados a este punto, si el fin del mundo era esa noche, a mí me iba a coger arreglando mis agujas.
Busqué unos alicates, un mechero, y me encomendé a San Judas Tadeo (patrón de las causas difíciles).
Después de varios intentos, y de más de una quemadura, solventé la situación.
La enseñanza de esto, es que no se pueden tener solo tres cables, hay que tener más. Cosa que puse remedio a la mañana siguiente.
El mal sabor de boca de la noche anterior, lo arreglé preparando un buen desayuno, a base de panecillos de zanahoria, a los que añadí semillas de amapolas y sésamo.
Y ya para rematar, la mariposita, que sigue sin querer andar sola, pero que hace equilibrios en su preciosisimo pie. Le ha cambiado tanto en un año, que no parece ni el mismo. Se los reconoce, y los coge al  tiempo que dice: papos... papos.... no taaaaan
Y yo, después de recomponerme de la derretida, tengo que salir corriendo a traerle sus zapatos, para que se quede tranquila.

jueves, septiembre 06, 2012

Agujas echando humo, y una pizca de nostalgia





Se pasó el mes de Agosto, en un abrir y cerrar de ojos.
Este año no pude dedicarme totalmente a lo que más me gusta hacer en MiNorte: echarme a la bartola en la arena de la playa, tomar quintillos, y desayunar en El Goloso.
Este año, he tenido que cambiar todas mis rutinas veraniegas. Los motivos, son varios, pero fundamentalmente porque tenía un proyecto que hacer, y porque LaMariposita ya no me da la total libertad que tenía antes.
Ahora ella me acompaña en el sling, a los paseos por la playa, a la puesta de Sol, a ver a la Vírgen, a los parientes... Y en todas las esquinas, alguien que pregunta por el carro.. Ya tengo un speech aprendido, rápido y sin muchas explicaciones.
He podido trabajar relativamente tranquila, y hoy por fin, he entregado mi proyecto (soy libre! aunque por poco tiempo). Hemos ido a la playa, y he tenido más tiempo para tejer. Las siestas de la peque en el norte son brutales!
Así, he terminado el Aestlight, y un granny shawl, que ahora mismo se están bloqueando. Aún no los he subido al Rav, a la espera de la sesión fotográfica cuando salgan del bloqueo.
He encontrado un Damson perdido, y otro pequeño shawl  que le había tejido a la no tan pequeña de la casa. Como cosas curiosas, los dos están tejidos en Katia Mississippi, lanas que primero fueron chaquetas, y cuyo resultado me dejó totalmente unhappy.. Ya he hablado del fin interno que tiene la lana, verdad?. Con estas, yo me empeñé en que fueran chaquetas, cuando en realidad, ellas querían ser chales.
He seguido gastando las lanas siberianas que aún me quedaban en mi stash, y de una sentada hice tres cestas, a las que les encontré sitio casi antes de terminar de tejerlas.
Ahora mismo en mis agujas, tengo el Color Affection. Ya estoy en la última parte, en las vueltas cortas, y la verdad, se me está haciendo un poco pesado, aunque se compensa con el resultado, ciertamente.
Ya estamos de vuelta en nuestro piso, hemos dejado el Norte, las largas siestas, los cafés de media mañana, los paseos por el Charco,...
Ahora volvemos a la rutina, a ir haciéndola poco a poco, aunque con LaMariposita, es una ardua tarea. Estamos en el momento de "quiero ver el mundo, pero gateando me siento muy segura". Gatea por todos lados, y a una velocidad que me deja atónita. Por momentos parece un dragón de Comodo acercándose rápidamente a su presa. Al tiempo ha soltado la lengua, y se hace entender. Estos días no quiere la fruta, y me la rechaza con la mano a la voz de "aaaaamóooon!!" con autoridad y firmeza. Desde que abre el ojo: "eeeeeecheee". No sé si está teniendo una crisis de alimentación, lo que sí sé es que está mamando el doble de lo que lo hacía hasta hace un mes, a todas horas lo que quiere es leche...