miércoles, mayo 23, 2012

Viaje en el tiempo con unos calcetines




Hay proyectos que los ves y sientes ese Love at first sight, que es tan peligroso.
No lees el patrón entero, no profundizas en los foros, ni en la experiencia de otras tejedoras, y pasa lo que pasa. Que empiezas un calcetín en el año 2009 y terminas el otro en el año 2012. Eso mismo me pasó con los Pomatomus. Cuando iba tejiendo el segundo calcetín, empecé a vigilar el ovillo que quedaba, temiendo el momento en que se acabara y yo no hubiera llegado al grafting. Llegó el momento de cerrar el calcetín, y el ovillo me cumplió: sobraron aproximadamente 70cm de lana. Ovillo super-aprovechado.
La satisfacción es algo que no se puede medir en este momento, pero tiene mucho de alivio.
El segundo par de calcetines, forma parte del grupo de proyectos llamados "De satisfacción inmediata", y para quitarme la espinita de tardar tanto tiempo en tejer el par de calcetines anterior. El ovillo fue un regalo de MiAmigaAlemana, es de Katia, y se parece muchísimo a la Zauberball. He seguido un patrón improvisado, haciéndole en la parte trasera una línea de agujeritos. El único pero que le encuentro a esta lana, es que es imposible encontrar el punto en que la repetición empieza, con lo cual, y para no desperdiciar medio ovillo, o tener un segundo calcetín lleno de nudos, he tejido la fibra tal como venía, con resultado de un par de calcetines desparejos. Antes esto era motivo de un disgusto enorme, ahora me voy acostumbrando a no tener calcetines clónicos, y a encontrarle su punto de belleza y originalidad.

domingo, mayo 20, 2012

Mi terraza es un huerto, que con mis uñas pintadas, cuido con esmero








Todo empezó en Enero, cuando a LaBajista le regalaron un kit completo para cultivar tomates cherry.
Su piso, conforma un ambiente super ideal para todo lo que planta (la envidia crece por momentos). Asi que después de que le hubieran germinado tooooodas las semillas, empezó a repartir plantitas porque en casa no le cabían.
De esta forma llegaron a mis manos, cuatro tomateras. Yo, no cabía en mí de gozo.
Siempre me han gustado las plantas, y siempre he pensado que quería tener un huerto.
Si algo he aprendido en estos últimos meses, es que no dejes "para cuando...." lo que puedes tener-acomodar-conseguir hoy.
En mi minipiso tengo una terraza de aproximadamente 1x2,5m, donde está el termo, la lavadora, la secadora, el cubo de la fregona, el cepillo, la mopa, y una caja de agua con gas. Y desde este mes, también hay un huerto, previa partida de Tetris en 3D.
He sufrido un ataque incontrolable de jardinería, y me he puesto a plantar pimientos, rábanos, melisa... He trasplantado una violeta (aquella que me acompaña hace ya tres años!), y ya el colmo: he trasplantado la orquidea que me regalaron cuando trabajaba en El Mirador.
Para mi asombro, y después de 20 días de cuidados, lecturas, atenciones, y mucho tiempo contemplativo, puedo decir que no solo sigue todo con vida, sino que además empiezan a dar frutos!
Los tomates han crecido casi el doble de como llegaron a casa y ya tienen flores, los pimientos y los rábanos están creciendo progresivamente. Y lo más emocionante, y el ojito derecho de mi huerto, mis mandarinas!!!. Planté una sola semilla de mandarina, y ahí está, creciendo!!!
No pensé que andar entre tierra y semillas, me fuera a reportar tanta tranquilidad y alegría.
En estos días, aparte de hacer de jardinera, me he cuidado las uñas, y me las he pintado de colores impensables. He descubierto los esmaltes   Flormar, que son los esmaltes más duraderos que he probado nunca, y que tienen una gama de color super amplia. Me declaro megafan.
Y aquí sigo, pintándome las uñas, y cuidando de mis tomates.