viernes, abril 27, 2012

Explorando en orden


Hacía tiempo que necesitaba poner en orden todos los ganchillos, y el montón de agujas rectas (que ya no uso, pero que son casi reliquia, todas heredadas).
En un domingo de madrugón, Jelly Jam en Clan, la máquina de coser dando gritos por el tiempo que hace que no la uso, y listo. Dos guarda-agujas terminadas.
Y así, después de acabarlos, y en un ataque creativo, he diseñado dos wall-hanging bordados. Uno ya está listo y el otro a la espera de bordarlo, me temo que tal y como vamos, este fin de semana, será buen momento.
Hoy nos hemos levantado con lluvia y ganas de explorar, así que en un alarde de aventura, MyLittleButterfly se ha lanzado a gatear!.
El tiempo se me está escapando de los dedos como si fuera arena.
No me queda otra que anunciar que la operación bikini ha dado comienzo, y no por mi gusto.
Ella a gatear y yo a correr detrás de ella.

lunes, abril 23, 2012

Fin de semana gastronómico





El sábado por la mañana nos levantamos super temprano para ir al mercado, tan temprano que casi llegamos antes que los propios agricultores. El premio a semejante madrugón, fue poder comprar un kilo de tomates cherry que están espectaculares. Con el frutero y la nevera llena, no quedaba otra que calentar los fogones.
Para empezar una ensalada (tomates cherry, queso gruyere, dátiles, cebolla morada y dados de salmón ahumado), con una mezcla de "hojas verdes primaverales" de las que solo identifico los canónigos y la rúcula. El resto de hierbas no tengo idea de cuáles son, todas comestibles y con sabores bastante peculiares. El próximo fin de semana me daré a la tarea de hablar con la señora que las cultiva para que me informe un poco. Aliñada con vinagre balsámico y aceite de oliva.
De segundo el sábado cus-cus, a mi manera (pimiento verde y rojo, cebolla, dátiles) y una mezcla de especies molidas en molinillo (comino, semillas de hinojo, laurel, cardamomo, canela y pimienta negra)
De segundo el domingo unos espaguetis chinos con verduras (calabacín, berenjena, zanahoria, pimientos y cebolla) y pollo marinado (con soja, limón y jengibre).
Y de postre fresas.
Este fin de semana nos hemos dedicado a alimentarnos bien, a pasear por el barrio, a jugar mucho, a querernos otro poco. Hemos visto un documental sobre la cárcel que hubo en Tefía (tengo que profundizar más sobre este tema, porque lo desconocía por completo) y también "Marley and Me", para que no quede ninguna duda de que es mi película favorita de todas todas.
Así, con la nevera llena, con la barriga llena también, algunas ojeras, y una ensaladera menos, puedo decir que mi corazón está contento, no un poco, sino muy contento... Y resulta que ser feliz, era esto.

jueves, abril 19, 2012

Mis imprescindibles para acolchar

En medio de las lanas, he hecho un huequito para volver a una de mis vías de escape más efectivas: acolchar.
Tengo un montón de quilts a medias a los que solo les falta el acolchado. En un primer repaso, me incliné por la vía rápida, y pasarlos por la máquina, lo que suele llamarse: para terminar pronto.
Pero en una segunda evaluación y teniendo en cuenta mi escasa práctica acolchando a máquina, he recapacitado. No voy a tener prisa por acabarlos, quiero disfrutar haciéndolo, y de paso, desestresarme y quitarme la "indignación" que de vez en cuando me invade.
Para estos tiempos, entre el petróleo que se acerca peligrosamente, los recortes que nos están asfixiando, y el poco horizonte que parece haber, me viene estupendo ir dando puntaditas, poco a poco, uniendo capas... Al rato de estar así, me parece que no todo está perdido, y que esta crisis tampoco va a poder con nosotras.
Para ponerme a acolchar, voy directa a mi cajita de útiles. Todos son imprescindibles para mí.
En la foto faltan las agujas. Utilizo unas de la marca Richard Hemming & Son, del nº11. Son pequeñitas, pero necesarias para que las puntadas salgan chiquitas.
Otra cosa que no se ve, es el bastidor, utensilio fundamental!. El mío es de plástico cuadrado. Tengo de dos medidas de 45 y de 65cm, dependiendo de lo que vaya a acolchar.
El dedal, es especial para acolchar, y es de plata. Casi que es una joya. Lo traje la primera vez que fui a Chicago, del Quilt Festival (2005).
Suelo utilizar hilo de acolchar de Guttermann, que es de algodón y está encerado. Para mí, es fundamental que esté encerado para acolchar, tanto que a veces la cera se pierde con las puntadas, para lo cual tengo el Thread Heaven, que es cera para el hilo.
Cuando la aguja se atasca, por las telas, o porque las manos sudan un poquito, los discos de goma, son la solución perfecta.
Después de ocultar el hilo entre la guata y la trasera, es necesario una tijera afilada. Es la misma que uso para el punto de cruz.
Otra cosa que viene muy bien, para no tener que marcar todas las líneas de acolchado con el rotulador, es una cinta de 1/4 de pulgada. La pegas donde quieres acolchar, y no tienes más que seguir el contorno. Es reutilizable, así que puedes pegarla varias veces.
Y ya, después de un buen rato de acolchado a mano, y de tener el dedo índice de la mano izquierda (que es el que coloco debajo, y por lo tanto el que alcanza todos los pinchazos) algo perjudicado, el mejor remedio es el Big Balm. Es una especie de grasita, con la que untas el dedo y que calma muy rápido.
Y así, puntada a puntada, olvidando todo lo negativo del día, voy acolchando el top que tengo entre manos.
En breve, irá bajando mi montaña de ufos, lo malo es que ya tengo una buena lista de otros tantos que quiero hacer... No tengo remedio.

sábado, abril 14, 2012

Las primeras veces


El año pasado durante la Semana Santa, recibí la visita, aquí, en mi casa cibernética, de un personajillo, que tuvo a bien localizarme en FB y mandarme un mail... Lo mejor que me decía, era que me mandaba a tejer, que para mí es como un pasaje directo al paraíso, así que creo que ni siquiera pudo lograr despeinarme. Y lo recuerdo hoy, porque hago balance de cómo cambian las cosas, pero la magia sigue rodeándome.
Una de las cosas más emocionantes de la maternidad y la crianza, es la novedad. Todo es nuevo, cosas importantes como la primera palabra, o cosas menos trascendentales como paseos en coche. Pero todo es nuevo, y por ello, casi mágico.
Hemos entrado en los 8 meses, aunque me parezca absolutamente increíble, de una manera casi triunfal. Hace casi un mes que balbucea palabras incomprensibles, pero hay una que la dice alto y claro: mamá-mamá-mamá.... Así, de tres en tres, y haciendo paraditas entre una vez y otra.
El suelo es de sus sitios preferidos, y ya hace incursiones más allá de la manta de juegos, aunque marcha atrás siempre.
Esta semana, y de una forma totalmente extraordinaria, se ha descubierto las manos, lo que la hace estar largos ratos contemplándolas.
Pero no todo es tan agradable, esta Semana Santa, hemos sufrido la primera fiebre.
Casi 38,5º durante tres días, cierta pérdida de apetito, muchísima necesidad de estar pegadita a mí a todas horas (incluso cuando dormía), sin congestión nasal ni tos. Lo que me dejaba totalmente descolocada.
Una llamada de teléfono, una pequeña evaluación, y unas palabras tranquilizadoras, valen más que cualquier fármaco milagroso. Gracias Dácil!
Al pasar la fiebre, un leve sarpullido en cuello y cara, que fue bajando al tronco con las horas. El diagnóstico estaba claro: exantema vírico, que en algunos lados lo conocen como escarlatina. Diagnóstico que fue corroborado por la pediatra días más tarde.
Y pasada una semana de este malestar, nos topamos con la agradable sorpresa de que ya hay 4 dientes más!! Las paletas e incisivos superiores, que por qué van a salir de uno en uno, si pueden hacerlo de 4 en 4?.
Y ahí va la eterna pregunta: qué fue primero, la fiebre o el diente?

domingo, abril 01, 2012

De las piedras de mi camino

Me gustan mucho las piedras. En mi casa hay un bol lleno de piedras.
Tengo piedras de muchos sitios, hay algunas que ni siquiera las he traído yo.
Mi preferida es esa rosa del desierto, traída desde Túnez, por MyGirlFriend.
Esa rosa es frágil, pero ahí está. En medio de todas las demás, de mayor dureza, y sin alcanzar ni un rasguño. Es frágil, pero dura.
Tiene esa fragilidad de la amistad. Aguanta, aguanta, aguanta.. pero si sufre un golpe, éste la dejará destruída, totalmente irreparable.
En eso he estado pensando estos días, en la amistad.
Una de las muchas cosas que me ha dado la maternidad, es una claridad de visión que antes no tenía. Me creía afortunada porque tenía muchas "amigas". Realmente tengo más suerte de la que creía, tengo menos amigas, pero mucho más valiosas.
Durante años, he tenido cerca algunas personas que yo creía que valoraban mi persona-amistad, sin embargo, no han estado a la misma distancia en ninguno de los momentos de estos ocho meses, en que mi vida ha cambiado, y eso que ha sido para bien. Si hubiera tenido un problema grave, igual hubieran emigrado.
Voy a desvelar un secreto. La mayor parte de la gente que ve las piedras, supone que son un elemento decorativo, y nada mas lejos.
Mis piedras me recuerdan personas, vivencias, tropiezos.. y las tengo ahí, para no tropezar dos veces con la misma.