viernes, enero 29, 2010

Reencuentro

Estaba entre los pasillos de Decathlon. De mal humor, no mas bien de capa caida. Triste.
Si, triste seria un buen adjetivo.
Y al dar la vuelta, dejando atras uno de esos pasillos llenos de maquinas diseñadas por torturadores enmascarados, la reencontre.
Tardamos unos segundos en asimilar quien era la persona que teniamos en frente.
Pasado el tiempo de reconocimiento, dimos lugar a la sonrisa.
Luego la alegria, tiempo ha que no nos vemos!
Dejamos las cosas alli, y ni siquiera pagamos. Hay mucho que contar, mucho para ponernos al dia.
Hacia tiempo que en mi cabeza, la echaba de menos. Siempre me ayudo, siempre nos entendimos bien, y ahora, estos dias, es un tiempo en el que la echaba en falta mucho.
Nos subimos a mi coche, y nos fuimos directas a nuestro cafe.
Charla, charla, charla, y tambien lluvia.
Parecia que el tiempo no habia pasado. Hemos tardado casi 4 horas en ponernos al dia.
Se nos volvio a olvidar comer. Pero no importa, hay tiempo.
Ya estamos otra vez sincronizadas. Es un alivio volver a contar con ella.

jueves, enero 28, 2010

Oye

Oye, que bien se esta alli

miércoles, enero 27, 2010

Tras un dia de batalla

Hace una semana que no hago otra cosa que esquivar golpes.
Golpes fisicos, golpes morales. Empiezo a estar lenta, porque hace un rato, me he dado uno tan gordo en la rodilla, que creo que me he roto el menisco.
Empiezo a creer que tengo alma de masoquista, porque mientras me encuentro en medio de toda esta batalla, me siento bien. Me siento vital, me siento en movimiento.
No puedo decir que estoy pletorica, porque para eso, aun me faltan las tildes.
Para olvidarme de la pelea que tengo durante el dia, me siento delante de un buen tazon de cafe con leche.
Sin remordimientos, pido un brownie, que mas que comer, devoro.
Y mientras, charlo y tejo.
Tal vez la vida sea otra cosa, o tal vez, la vida sea esto.
Sea como sea, de pronto, en medio de la batalla, sigo sintiendome bien.

jueves, enero 21, 2010

Acumulando


Cuando uno se dedica a acumular, sin airear, sin aprender, sin poner en practica lo que estudia, es posible que se termine con un cumulo de "apuntes" y de "teorias" que pesan tanto, que terminan oprimiendo.
Tambien pasa, cuando se acumulan pensamientos, tristezas, y amenazas ficticias y hasta alegrias, todo pesa.
Ayer, en Urgencias, cuando trataba de prestarle menos atencion al motivo que me habia llevado alli, termine de leer Inocencia Radical.
Igual ha sido el causante de tener que poner mis pies en el Hospital.
Igual fue el peso de la verdad la que me causo el cuadro del que andaba afectada.
Ayer, por primera vez en mi vida, me pusieron una via.
Y ayer, una vez mas, tuve que apretar los dientes y mirar hacia adelante, a falta de apretar una mano.
Sin casi darme cuenta, estoy practicando lo que he aprendido.

miércoles, enero 20, 2010

Dos y viento

Dos dias sin horizonte.

Dos dias peleandome con un troyano, que me marca doble tilde cada vez que intento poner un acento.

Dos dias de trabajo agotador.

Dos horas para tener la barriguita llena.

Dos detalles, y las piezas del puzzle todas encajadas.

Dos paginas para terminar el tercer libro de este año.

Dos segundos, y todo se esfuma.
.... Porque cuando el dos es repetitivo,
es que ha llegado el momento de que me de un poco de viento.




martes, enero 19, 2010

Marcar una cita, y ya le atenderemos

Hace dos semanas pedí cita a un taller oficial: mi coche tenía un problema en la dirección.
Me marcan la cita, para una semana después a primera hora de la mañana.
El día en cuestión, 1o minutos antes de la cita, llego al taller, y me dispongo a esperar.
Voy equipada con la DS, el punto, y mi libro.
Mi planteamiento mental era el siguiente: si me dan cita para una semana después, si el problema está diagnosticado, y todo funciona como se supone. Dos horas más tarde tendré mi coche arreglado. No me hacía falta tener alternativas, si todo funcionaba como debiera.
10 minutos después de la hora marcada, una señorita, me dice que ya está el coche recepcionado, que ya me avisarían para darme el presupuesto.

(Cara de ¿perdona?)
Yo: A mi me dieron cita hace una semana, cuándo me van a atender.

Asistente de taller: El coche está en el taller, pero estamos un poco saturadillos de trabajo, y no sé cuándo se lo podremos mirar para presupuestar. Una vez esté el presupuesto, y usted lo acepte, tendremos que mirar si tenemos el repuesto, puede no estar aquí, y tardaría en llegar desde 48h a una semana.

(Cara de: nono, tu no me estás entendiendo)
Yo: Hace una semana que tengo cita, cómo me dices que el coche puede estar aquí una semana más, si ya les había dicho qué le pasaba al coche y que solo hay que cambiar un tubito????

Asistente de taller: Es que hasta que el mecánico lo mire, no le puedo decir nada más.

Con cara de "mecagoentó" me fui del taller. Volví dos horas y media más tarde.
El coche seguía en el mismo sitio, de la misma forma, y el mecánico aún no sabía cuándo podría mirarlo.

(Cara de hgjlashjgflahjgkfaskljdf)
Yo: Me podrías devolver las llaves de mi coche? Me lo llevo a otro taller, donde lo arreglarán sobre la marcha, y el precio de la mano de obra es un 40% más barato.
Asistente de venta: ¿Quiere cita para otro día?

(Cara de descojono)
Yo: No, no, lo que quiero es la hoja de reclamaciones.

¿Para qué demonios me dieron una cita para una semana más tarde?.A la hora de pedir una cita, deberían decir: traiga el coche cuando usted quiera, que lo arreglaremos cuando podamos, así tu te organizas a tu manera..
Pero esto, así, de esta forma, solo lo debo de pensar yo. Está claro.

Lo mejor?. Un dia más tarde, me llaman desde el servicio oficial, para hacerme una encuesta acerca del trato y servicio recibido.
Como era de esperar, me explayé.

lunes, enero 18, 2010

Perseverancia, constancia, y Ben Harper

Cuatro intentos más, todos sin resultados satisfactorios. La frustración dejaba paso a la ira.
Pero entonces, vino mi amiga alemana, con la receta memorizada. Y el resultado fue un éxito total.
Tendría que seguir investigando, aunque estoy completamente segura, que hay dos variables que pueden haber influido de forma decisiva en todos mis experimentos fallidos.
Según el recetario, la levadura (he usado la granulada, ahora la cambié por levadura fresca) ha de disolverse en agua, a temperatura 37º. Según la nueva receta, el agua está a temperatura ambiente. Cambiando estas dos cosas, la masa ha salido para chuparse los dedos. La verdad, ahora que tengo la receta, estoy por mandar el libro a la mesa coja del salón, creo que no sirva para mucho más.
Si en el tercer intento, no hubiera seguido, seguiría con esa espinita clavada de las masas y yo. Perseverar, no debe olvidárseme.
El esto del sábado, estuve haciendo cosas varias.
Como hacer unas cortinas para una cocina. Hago patchwork desde hace más de 14 años, pero lo de la costura doméstica, no es que me haya entusiasmado demasiado nunca, sin embargo, tengo que admitir, que ha sido divertido, aunque el resultado final no haya sido del todo de mi gusto.
Ya tengo claro cómo hacerlas para que queden bien, así que esa tarea la acometeré próximamente, porque ahora tengo entre manos unos calcetines, un vestido de bebé, y tres camisetas con aplicaciones... y las obligaciones se me acumulan. Tengo la agenda bien armada, solo tengo que seguir en un punto, ser constante con el trabajo y los planes, llegaré a tiempo a todo.
Ahora que me cuido más, y que empiezo a saborear como por arte de magia ciertos platos, no puedo pasar por alto la cena del sábado.
Un cochinillo asado, al que le vi la cara de casualidad de pasada. Si me quedo mirándolo un poco más no me lo hubiera comido. Yo también estoy de acuerdo con aquella personaje de Friends, que decía que no comía nada que tuviera cara. Yo lo cambio, y digo que no comeré nada de lo que antes haya visto su cara.
El cochinillo estaba espectacular, tierno, jugoso, y sabroso.
Sigo trabajando, dejando de lado las amenazas ficticias, La Punset me está ayudando bastante. Y para darle ritmo a todo lo que estoy acometiendo, está Ben Harper, colocando acordes con sentido, y letras que quitan el aire: White lies for dark times. Me entran directas a la vena estas letras, y me dejan anestesiada, será que yo también encontré mi vía de escape?

miércoles, enero 13, 2010

Intento 1: masa 0

Aún no lo entiendo.
Hace varios meses que me deleito en la cocina con mi adorada Thermo. Nuestra relación es estupenda, natural, tranquila, y deliciosa.
Normalmente me guío por el minichef que albergo dentro, y voy improvisando recetas.
Me doy cuenta que a mí lo que más me guste en la vida es improvisar, aunque muchas veces el miedo me paralice. Por eso leo por encima cualquier patrón, cualquier receta, cualquier instrucción.. Menos los manuales de aparatos eléctricos, eso lo leo de principio a fin, supongo que para darle valor al pobre que lo hizo. Me dediqué casi tres años a elaborar manuales de uso, y sé el trabajo que dan.
La cuestión, es que anoche quería cenar pizza. Y no quería una pizza cualquiera, quería una hand-home-made pizza.
Qué ñhgajkhgjfdlhjaglhfdsjglahkjsd me pasa con las masas?????
Seguí las instrucciones con cantidades al pie de la letra del libro. El resultado fue una masa pegajosa, nada apetecible y muy grande que fue directa al cubo de la basura.
Tal mal rollo me dio, que ni foto saqué.
Esta noche voy a por el segundo intento. Y esta vez, voy a improvisar.

lunes, enero 11, 2010

Tejiendo en BocaBarranco

Después de un fin de semana, donde se me hincharon los ojos de tanto leer, decidí que sería buen momento, para poner mis pensamientos en estado off, y dedicarme a tejer.
A veces, debo hablar menos, pensar menos aún, y solo dejar que mis manos hagan. Ellas también hablan a su manera, y a veces, lo hacen bastante bien.
Sara, llegó al mundo hace un poco más de mes y medio. Tengo unas ganas tremendas de conocerla. Actualmente vive en Toulousse, pero mañana estará en Gran Canaria, por un tiempo indefinido. Tengo el firme propósito de verla mucho, a ella, y a la mamá, claro.
Nunca me ha llamado la atención, tejer para bebés. Algo está cambiando, porque de pronto todos los patrones me llaman la atención. En casa tenía Katia Mississippi matizada, y un patrón Little girl dress. Por el tamaño que va tomando, creo que Sara, lo va a lucir para la primavera.
Es fácil, y bastante ameno de tejer.
Hoy he seguido dándole forma, tejiendo unas vueltitas en Boca Barranco. He tardado un año, bueno, el difícil acceso que antes había me ayudó a no poder transitarla cómodamente. Hoy la he inaugurado, y sé que vamos a hacernos buenos amigos, ese banco de hormigón y yo.
Hoy el día está fresco, pero hace un Sol y hay una luz, que alimenta el espíritu. Aunque yo, para eso tengo las páginas del último libro de Elsa Punset, que como el anterior, no tienen desperdicio ni los espacios en blanco.

viernes, enero 08, 2010

Libro 1 (2010): La mecánica del corazón

Ví la portada y no pude resistirme.
Sabía que dentro iba a encontrar muchos diminutos espejos en los que mirarme y comprenderme mejor.
Imaginar la estética del relato, es inmiscuirse de forma inevitable en una película de Tim Burton. Es surrealista, estrafalario, un poco cursi, pero irrmediablemente cercano, ni siquiera con una prótesis como corazón, estamos a salvo de sentir, y por extensión, sufrir.
En la noche más fría del mundo, nace Jack, con tanto frío su corazón no late, está helado.
Su madre adoptiva, una mezcla entre bruja, matrona, madre estéril y mujer extraña, le injerta un reloj de cuco para que su corazón vuelva a latir.
Como manual de instrucciones le recomienda:
- No toques las agujas de tu reloj.
- Controla tu ira.
- Jamás de los jamases te enamores.
Como toca esperar, es imposible seguir al pie de la letra las instrucciones que se le piden.
La historia me ha hecho reír, me ha puesto a punto la imaginación, me ha sacado más de una lágrima, y me ha devuelto al gris mundo de la resignación: haga lo que haga, nunca estaré exenta de sentir (sufrir).
Dándo al traste con todas mis hipótesis de que sin corazón u órgano emotivo, sería más feliz.
Buena lectura, buen lenguaje, buen ratito de distracción. Ahora a esperar la peli.

jueves, enero 07, 2010

Asomando la cabeza, haciendo recuento y resumen

Las Navidades, de unos años para acá, para mí, son un tiempo extraño. A veces las recibo con enorme alegría, a veces se van acercando como elefantes, cayéndome encima con todo su peso.
Es una incógnita de qué forma las recibo hasta que prácticamente las tengo encima.
Este año, a parte de ser una incógnita por lo habitual, eran una incógnita porque iban a ser muy diferentes a lo vivido hasta ahora.
Para empezar, no estuve con mi familia sanguínea el día 24. Lo pasé rodeada de losAlemán (familia postiza de acogida), a miles de kilómetros de casa, y a casi 0ºC.
Nos sumergimos en un cuento, donde la niña que tengo dentro, y que juega poco normalmente, se volvió loca. Con LaConsentida, y ElSobri nos hicimos tres niños que no paramos de corretear, caminar y hacer colas en EuroDisney. A parte de divertirme como pocas veces lo he hecho en mi vida, de pasar muchísimo frío, de reír mucho, y de llorar de felicidad... me traje claras ideas de lo que quiero para mi, y de cuál es el camino en que debo orientarme.

Yo pensaba que Papá Noel estaba por Laponia, o por esas tierras del Norte, pero me equivoqué. Estaba en París, dentro del parque. Hicimos una gran cola, para poder llegar a ese enorme sillón y decirle al oído que no me había dado tiempo a escribirle una carta como Dios manda, pero que le hacía un resumen rapidito de lo que este año se me antojaba. Me escuchó pacientemente, y me dijo a todo que sí, que el año tiene 12 meses, y que todo lo que pedía me iba a llegar, que solo tuviera un poquito de paciencia. Lo dijo tan bajito, que me olvidé, y ya a primeros de año empecé a no hacerle caso. (Nota mental: auto-reprimenda para auto-reconducirme).

El año lo rompí, como dice LaMami, en Fuerte, con mi familia de sangre. Creo que después de mucho, mucho tiempo, ver una mesa llena de comida no me supuso ningún desarreglo mental, ni físico, ni psíquico. Lo que valoro enormemente aunque parezca un detalle sin importancia.
Fue una buena salida, con una buena entrada. Con rituales mágicos como manda la creencia, con el pie derecho delante del izquierdo, y con señales por todos lados. Sí, este año, aunque parezca igual al que se fue, va a tener sus diferencias.
Y para terminar estos días de fiesta y locura, terminé con un día de Reyes que nunca imaginé. Mientras días atrás me hacía hueco en una concha de mejillón, adelantándome a los acontecimientos venideros, me vi de pronto rodeada de Alemanes, con gritos, rotura de papeles, apertura de regalos, comida deliciosa, risas espontáneas y unas copitas de vino que me sentaron bastante bien.
Regalos??? Sí, también para mí. Tengo una cámara de fotos nueva, que es una delicia. Tengo un monstruo de las galletas que ha de acompañarme cada noche, y tengo también un montón de letras para entretenerme en el tiempo que las agujas me dejen libre, que llevo dos días, tejiendo como una loca.

lunes, enero 04, 2010

Con permiso

Señor Mejillón, me da usted permiso para hospedarme dentro de su concha?
Sí?
Gracias, es usted muy amable.
Es la mejor manera de hibernar, supongo, usted si que tiene suerte, que es capaz de fabricar solito tremendo búnker en el que aislarse.
No se preocupe, ocupo poco, soy sigilosa, y poco molesta.
No notará que estoy aquí.