viernes, agosto 27, 2010

Teléfono con traje

Tengo un teléfono semi nuevo, al que he vestido de rosita como prevención a posibles caídas y golpes.
Ayer, mientras caminabla por LaObra, con mi teléfono en la mano, recordé casi sin querer... (Los recuerdos son así, como cantaba Serrat.. vienen cuando uno no los llama), una temprana tarde de Agosto, de hace un año.
A mi teléfono llegó una llamada entrante de un número larguísimo.
Siempre que veía ese número en la pantalla, las mariposas revolotean ansiosas.
Me senté en el único rincón apartado de los ruidos de las radiales y traspaletas, y descolgué.
Emití un tímido: Sí?.
Y escuché: Oye... no dejes nunca de quererme.
Tan solo hace un año.. de verdad solo ha pasado un año?
Los recuerdos vienen cuando no los llamo. Hay recuerdos que no sé si son reales o producto de mi imaginación.
Las palabras, los deseos, las intenciones se convierten en recuerdos, y ahora, como decía García Márquez, qué hago ahora con esta piel de tigre.

4 comentarios:

SIONA dijo...

A veces los recuerdos hay que dejarlos donde están y no removerlos ... Pero solo a veces ...
un abrazo,
SIONA

la tieta Rosa dijo...

colegui, no dejes nunca de quereme ;-)

Adolfo Payés dijo...

Los recuerdos mas sublimes son los que acarician el amor.. cuando se ama..

Un bello momento paso en tu espacio..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre..


Que disfrutes de un hermoso fin de semana..

Anónimo dijo...

y despues de un año has dejado de quererlo y sigues queriendolo?