martes, mayo 04, 2010

No puedo con ello

De todos los defectos que puede tener una persona, hay para mí, uno intolerable.
Me reconozco paciente, tranquila, incluso, en ciertos momentos se me puede etiquetar de pasota. Suelo dejar a cada quien con sus cosas, que cada uno salga de esto como pueda. Suelo irritarme muy poquito por la forma de ser de las personas, y me considero 100% tolerante con el 99% de la población.
Lo que no consigo soportar es la envidia.. Toda esa gente aquejada del envidiucocos, como ya en otras ocasiones lo he llamado. Es como estar enfermo de un virus.
Las personas envidiosas, llegan a perder el Norte, y terminan siendo esclavas de sus propias frustraciones por no conseguir lo que tiene el vecino del quinto, pongamos por caso.
No puedo con la envidia, no puedo con los envidiosos.
Y más cuando dicen: "te tengo envidia de la buena"... ¡Y un cuerno!
La envidia, nunca es buena, venga de donde venga, y venga de quien venga.
Hoy estoy tremendamente alterada con este tema, porque hay ciertas personas aquejadas de este mal, que se propaga como la pólvora, que están afectando de alguna manera mi tan tolerante forma de ser. Y de pronto me despierto, con cara de pocos amigos, porque desde bien temprano están dando la lata.
Y mi cara va transformando a lo largo del día, y voy notando como se me altera la vena del cuello, y como me palpitan las sienes.. Y yo respiro, pero noto como el monstruo se desata.
Estoy buscando la manera de aislar a estas personas, que creo que como en Lost están tocados por un virus y ya no tienen remedio.. O en su defecto, aislarme yo.

5 comentarios:

Helga dijo...

Yo creo que la definición personal de envidia es donde empezamos con los desacuerdos. Por ejemplo: si vengo a tu blog y veo algo hermoso que hiciste o que compraste, ¡claro que te voy a tener envidia! y va a ser de la buena... a qué me refiero? a que me encanta lo que ví y que me gustaría haber hecho o tener algo parecido... y ya, ahí termina, no hay segundas intenciones, no hay puñalada trapera, no hay estrés.

;)

Tu post me inspiró a escribir acerca de mi filosofía anti-envidia en mi blog :D

Carmen-Gloria dijo...

Violeta, muchisimas gracias por tus calcetines, estan divinos, me encantaron los hilos preciosos y el chocolate guardado para disfrutarlo en la noche viendo una buena pelicula, muevamente te agradezco porque el obsequio es de todo gusto.-
Tienes razon en el post, la envidia ademas de ser un defecto grandote, hace daño, mas al que lo siente que al que lo origina, pero igual molesta esa cosa densa que pruduce, un abrazo.

lamone dijo...

Opto por lo ultimo y disfruto "egoisticamente" de lo mio.......pasandome de envidias buenas y sanas y yo que se.

Lolita Blahnik dijo...

No vale la pena que desates al monstruo,eso quema mucho, acaba con todas tus energias. Va a ser mas efecivo ignorar a la persona envidiosilla.
Tengo una propuesta para ti. El sabado intentaremos (el -mos incluye a los habituales de esta casa, Jess incluida por supuesto)hacer sushi casero (no se si al final acabaremos pidiendo pizza, no garantizo nada) te apuntas y hablamos de monstruos?
O el viernes con cerveza...

SIONA dijo...

ehhhh yo quiero el plan de lolita jooooooooo aunque me iba a salir un poco caro el "chuchi casero" jajajajaja
animo, no despiertes al monstruo, dejalo seguir durmiendo ... la envidia no es buena, venga de donde venga,
bss desde el exilio,
SIONA