lunes, diciembre 21, 2009

Debe ser..

Debe ser que me he portado bien, muy bien, porque la verdad, es que aún no tengo el espíritu navideño propio para las fechas en las que estamos, y a mí, ya me están llegando regalos.
El sábado por la tarde, y aunque la entrega la hizo Mi realizador de deseos oficial, el regalo venía directamente de Oriente, de sus Majestades los Reyes Magos, así me lo hicieron saber.
El regalo consistía en una cámara fotográfica, esa que me he cansado de anhelar...
Estoy contenta como unas castañuelas!!
Ayer domingo, y para cumplir con lo que me comprometo, (Nota mental, debo comprometerme yo y no arrastrar a los demás, aunque en el fondo también lo pasan bien, o no?), me dieron una excursión por la parte montañosa de la isla, con concierto de banda al aire libre y todo. Descubrí Artenara, desde donde se tienen esas fabulosas vistas, que pude captar gracias a mi juguetito nuevo. Poco a poco me estoy enamorando de este paisaje, y de esta isla que tiene tantísimo que ofrecer.
Debe ser que voy acomodándome en este nuevo lugar, o que me voy haciendo yo al lugar que ahora estoy ocupando, pero poco a poco me voy sintiendo cada vez mejor y, a ratos, hasta tranquila.
Debe ser que las agujas me ayudan. Cada vez que leo las noticias y veo lo de la oleada de frío, pensando también donde voy a pasar los próximos días, y con el pensamiento de: "que nadie pase frío", me ha entrado un ataque compulsivo tejeril. En mi primer fin de semana de vacaciones, he tejido dos pares de calcetines, un cowl, un gorro, y otros dos pares de manoplas.

Es la primera vez que tejo manoplas para bebé. Pero no tuve dudas en cuanto llegué a casa después de hacerle una visita a este niño. Creo que es el bebé más sonriente que he visto, tan chiquitito, y de tan buen humor.. Debe ser que ahora me fijo en cosas que antes no reparaba.
Debe ser, que hoy, con la maleta a medias, con un día lluvioso, con frío, y aún sin desayunar veo casi todo más claro, y me estoy sintiendo como debo sentirme..
Debe ser, que estoy empezando a ser feliz?

sábado, diciembre 19, 2009

Socks for everybody

Oficialmente estoy de vacaciones. Para celebrarlo, mi cuerpo ha decidido darle alojamiento y pensión completa a una serie de bacterias bastante molestas, que me han tenido dos días de la cama al sillón, y del sillón a la cama. Sin fuerzas ni para toser y poder expulsar a un par de ellas de cada vez.
Hoy me he levantado con fuerzas, y he pensado que estoy cansada de estar enferma, que estoy de vacaciones, después de un año de trabajo tremendamente duro, así que reuniendo todo el valor, el coraje y la fuerza que soy capaz de albergar en este cuerpo, he iniciado un desalojo, desahucio, o exorcismo.. cualquiera de las tres me sirve, porque el resultado en todos los casos es que estaré libre de bacterias, viruses, y demás organismos molestos.
Mientras tanto sigo tejiendo. Calcetines para todo el mundo, y como no es suficiente hacerlos de uno en uno, los voy haciendo de dos en dos. Lo mío es puro vicio.

martes, diciembre 15, 2009

Rosa princesa, oscuro vampiro

Aunque no lo parezca, estos días donde no hago otra cosa que soñar con las vacaciones, y para no volverme loca con los días de trabajo que me quedan, voy dándole a las agujas de forma frenética.
Ayer, terminé el segundo par de Bella's Mittens. Los dos están tejidos con la calidad Perú de Katia. Los rosas, obviamente para mí, que estoy en una etapa permantente de rosa - princesa, y los azul marino para la sobrina mayor de ElTécnico, que anda atravesando una etapa un tanto oscura - vampírica.
La única variación sobre el patrón que hice, fue tejer con distinto número de agujas. Las mías, y dado el tamaño de mis manitas, las tejí con un nº4, y quedaron perfectas. Las otras las tejí con un nº 4,5 que creo que son la talla de la sobrina.
Es asombroso ver cómo cambia una talla solo con reducir un punto el número de las agujas, ahorrándote todos los cálculos que supondría adaptar el patrón a tu tamaño.
También terminé ayer, el primer regalo de Navidad, que este año de nuevo van a ser Home-Hand-Made; y ya me puse con el segundo. Obvio no puedo poner fotos.
A cambio, muestro mi segundo tattoo, que aunque no llegó al tono rojo del primero ha pasado por una etapa de indecisión entre me infesto - no me infesto. Afortunadamente, ya está casi curado y no molesta.

lunes, diciembre 14, 2009

Tengo ganas de gritar

De unos días para acá, digamos que demasiados días, estoy sintiendo la presión constante de una fuerza incontrolable que sube por mi esófago, proviniente de mi estómago, y que se queda en la garganta, esperando la autorización para salir.
Como sé de qué tipo de fuerza incontrolable se trata, y conozco bien sus consecuencias, le niego la salida una y otra vez.
Siempre me veo obligada a hacerlo, porque luego se desata la furia, y ya no vuelvo a ser yo en un par de días.
He hecho un análisis concienzudo sobre este estado que me ataca. Las motivaciones que lo causan son siempre las mismas: el sentimiento de control.
Yo quiero y tengo MIS cosas bajo control, pero no puedo soportar que venga alguien a querer controlarlo por mí.
Preguntas cómo: y por qué tus trabajadores están haciendo eso?, y por qué tu encargado tardó tanto en hacer lo otro?, y por qué saliste tan pronto?, y por qué saliste tan tarde?, y qué estás haciendo ahora?
O insinuaciones cómo: ahora tendrías que mandarles a hacer esto, o ahora tendrías que exigirles lo otro, o luego tienes que enfadarte porque hablan mientras trabajan..
.. hace que se me suba el azúcar, la bilirrubina, y la tensión.
Debería respirar hondo, canalizar mi furia, poner cara de sonrisa, y decir a todo que sí...
Aunque lo único que me sale es: déjame en paz!!

miércoles, diciembre 09, 2009

Repetí

Lo volví a hacer.
Cuatro años más tarde, volví a Corralejo, a ver a Machttel.
Ella, con sus brazos tatuados, su tranquilidad al hablar y su acento belga, puso manos a la máquina, y realizó su delicado trabajo en uno de mis minúsculos tobillos.
Dolió.
No recordaba que doliera tanto.
Probablemente fuera la zona, o tal vez el dibujo, o puede, que tal vez fuera yo.
Que últimamente estoy más sensible de lo normal.
No alcanzo a entender qué me pasa exactamente, y por qué de un tiempo a esta parte me siento desubicada.
Estoy haciendo esfuerzos, estoy trabajando en ello, aunque los resultados parece que no llegan.
Pero de unos días para acá, de día y de noche, no hago otra cosa, que buscar motivos.
Ténganme paciencia, a los que este trabajo les toca de cerca, en un ratito voy a sentirme en mi sitio, ubicada y con mi faro.
Ya siento que me va llegando la luz.

martes, diciembre 01, 2009

Que sea una plaza vitalicia

Sigo con la retina llena de Otoño. De colores naranjas, de olor a pino, y de ganas de café.
La energía que recargué en el monté, se me descargó en unas horas el lunes por la mañana. Otra vez el trabajo vuelve a quitarme el sueño.
Sigo sintiendo que no muy lejos de aquí, hay una convención de lanzadores de cuchillos, y hay más de uno que se ha perdido y está practicando por estos lares. Es cansino estar esquivando sus ataques todo el día. Pero no decaigo, y sigo, esquivando y aguantando.
Mientras miro hacia los lados, para seguir encontrando luz, para seguir viendo el vaso medio lleno, aunque tenga agujeros, aunque haya dudas de hacia qué lado se está inclinando la balanza.
Hace un mes me quejaba de que nunca había estado por la parte montañosa de la isla para pasar frío.
Hace unas semanas me quejaba de no poder sacar mi arsenal de cosas de Navidad y dejar la casa completamente decorada.
Hace quince días me quejaba de que este año no tendría Calendario de Adviento.
Hace dos días me quejaba de que este año mamá no me hubiera llevado a casa mi Pascua de Navidad, como venía siendo tradición desde que me hipotequé.
Hoy tengo el recuerdo de un día en el campo, con frío y con Otoño, un billete para irme a mi piso de Fuerte acompañada, a sacar toda la decoración, tengo un calendario de Adviento con chocolates y todo... y hoy, también, tengo una flor de Pascua.
Me doy cuenta de que me quejo demasiado y también de que tengo un cumplidor de deseos oficial.
Incluso los deseos que no pido en voz alta, pero que pasan rápidos por mi cabeza, se cumplen.. Es el mejor haciendo su trabajo.
Sinceramente, no sé cómo voy a hacer para devolverte todo esto.