miércoles, febrero 25, 2009

Días diez

Esta semana empezó el miércoles, o sea hoy.
Tuve cuatro días de descanso, aunque hoy me siento terriblemente cansada, puede ser porque anoche no dormí, lo poco que me dejé arropar por Morfeo, lo hice entre lanas y agujas, soñando con los próximos calcetines que voy a empezar durante la hora del almuerzo; y puede que también tenga que ver en mi falta de sueño, las lapas y papas con mojo que cené ayer, que son un puro placer a mi paladar, pero que mi estómago reniega de ellas hasta el punto de hacerme pasar una noche del demonio.. soy débil ante los placeres, siempre prefiero una noche en blanco a quedarme sin saborear un manjar.
Estos días, los he acompañado con té helado. Té negro aromatizado con vainilla, es lo que pone en la bolsita. A veces, mi cuerpo me pide ciertas cosas, no lo entiendo bien, pero con el resultado de concederle sus antojos, debería bastarme para hacerle más caso.
Ayer, por fin, estrené el año en el mar.
A las 10 am, me di un baño en Las Canteras, después de homenajearme con un desayuno a base de café y tarta de zanahoria en Casa Suecia.
Por fin, mis pies tocaron arena, agua y sal.
Ya por fin, vieron otra vez el Sol.
Si pudiera, describiría el cúmulo de sensaciones que experimento cada vez que entro al agua, cada vez que me sumerjo en un trocito de Atlántico.
Descansar para dejar reposar la comida, parecería una buena idea, si no se me hubiera ocurrido ponerme la 5ºTemp de Perdidos..
Después de empezar el día así, el broche final, es inevitable que sea con una reunión de tejedoras, donde cada vez me siento más cómoda, donde en cada reunión aprendo algo, y donde las risas ya forman parte de la charla.
Este podría ser el ejemplo de un día 10.

sábado, febrero 21, 2009

Otra vez, Crisalidrag

Foto extraída de Canarias7.com
Otro año más, (tradición), compartí la Gala Drag, con la Bajista.
La ganadora fue nuestra favorita sin dudas. Me gusta mucho esta drag, que ya se ha hecho con el premio al menos otro año antes.
Es lo que más me gusta del Carnaval, aunque este año, me va a gustar mucho no trabajar ni el lunes ni el martes. Tendré tiempo para hacer lo que más me apetece: no madrugar, tejer hasta el engarrotamiento de mis falanges, y compartir cafés y tés varios con la gente que quiero.

martes, febrero 17, 2009

El primer patch de este año

Este fin de semana, aunque tuve que trabajar el sábado por la mañana, me rindió bastante.
Cuando salí de trabajar, me dirigí hacia Ikea. No puedo entender que la gente vaya a pasear a un sitio así. Podría entender que fueran a comer y que por tanto la cafetería estuviera llena, que lo estaba, pero que por distracción se metan en un sitio a ver muebles, para al llegar al final se coman un perrito, se lleven un par de lápices y unas cintas métricas de papel, pues no lo entiendo bien, pero bueno, me estoy acostumbrando a no entender muchas cosas.
El caso, es que apenas se podía caminar por los pasillos.
Yo tenía la idea clara, así que fui derechita a la sección de telas, compré algunos metros de lo que necesitaba, y salí disparada a casa.
Después de un almuerzo compartido con mi roommate y una mini siesta, extendí mi taller.
Es lo primero que hago de patch este año. Cuatro cojines, 2 para uno y 2 para una, que estrenan piso en dos islas, uno no tan estrenado sino de repetición del año pasado y otro de estreno con el 2009 prácticamente. Quedaron, después de mirarlos de lejos, un poco Unión Deportiva.. o como dice él mismo Unión Depresiva, pero bueno, creo que gustaron.
El caso es que empecé y terminé con ellos, qué satisfacción que las cosas salgan del armario de las telas convertidas en algo, y no vuelvan a entrar al mismo armario como cosa a medio hacer.
Ya están en manos de sus destinatarios, a la espera del relleno.
Por otro lado, ya tengo sorprendida para el Swapetines, también patrón, me falta pulir algún detalle sobre la elección de la lana, y me pongo manos a la obra.. Los medios días de tupper y radio, me van a dar para mucho.

jueves, febrero 12, 2009

Mejor sin noticias

Las semanas van pasando y bueno, parece que me voy haciendo a esta nueva vida sin vivir.
Aunque llego a la noche siendo un trapito, aún me da tiempo a pensar un poco.
Si pongo la radio, la palabra crisis y desempleo son las más dichas.
La tele casi no la enciendo, me va mejor así.
Y entonces pienso, tener un trabajo que me ocupa el 80% del tiempo que estoy despierta no está tan mal, al menos en esta época, que tan mal se plantea.
Y cuando pienso que al menos tengo un trabajo, y que aunque los días en LaObra son todos distintos, con mil problemas varios que han de solucionarse antes de que se planteen, y que el estrés me ha costado en dos meses casi 5kg,... y todo esto, se traduce que en este tiempo, eso es una suerte ante el número astronómico de parados y que aumenta cada día.... entonces me doy cuenta de que es triste, muy triste..
Yo quisiera alegrarme y sentir que tengo un tesoro, cuando pienso en MiNorte, en Troylo, en todos mis amigos, y en todos los ratos que comparto con ellos, en lugar de hacerlo por tener un curro que me maltrata, y que no me deja apenas ratos para poder no hacer nada.
Pero en fin, basta de lamentos, como diría Isma..
Al menos, los efectos secundarios de este trabajo, son buenos: las reuniones de Las Palmas Knits, las visitas a San Mateo, Agaete, los tés a deshoras con conversaciones trascendentales y el trocito de Atlántico que me presta Las Canteras.

lunes, febrero 09, 2009

Yo ya estoy

Este año me he apuntado.
A qué esperas??

martes, febrero 03, 2009

Malos hábitos

Un domingo en casa, da para mucho.
Hacía tiempo que tenía ganas de experimentar con las agujas de doble punta, y la forma de tejer hexágonos.
Tengo la malísima costumbre, de leer por encima un patrón cuando se trata de experimentar, cosa bien distinta, si tengo elegida con cierta seguridad cualquier otra cosa que vaya a acometer. Recuerdo que para el kiri, casi memoricé el patrón antes de montar los puntos.
Sin embargo, cuando me encuentro con algo nuevo y distinto, las ganas de empezar le pueden a la cordura. Así, cojo con pinzas las instrucciones y me pongo a montar puntos. Eso en el mejor de los casos, porque de pronto me entra una vena inventiva y le doy vueltas al patrón, creyendo que puedo variarlo a mi antojo según las necesidades.
Empecé con lana Katia mississippi, y disminuí en la primera vuelta y trabajé normal la segunda. El resultado es un hexágono con rayos, que no me gusta demasiado.
Segundo intento, ya creyéndome una experta, con una lana que compré en Houston, y que cada vez que la miro, me pregunto, en qué estaría pensando cuando la metí al bolso, previo pago, claro está.
El primer hexágono, me pareció muy chico, así que ni corta ni perezosa, aumenté los puntos.
El resultado, es un hexágono que no puedo ni definir, porque es como si le sobrara un triángulo.
Conclusión: intentaré luchar contra esta manía de no seguir las instrucciones, que si están, será para algo.