miércoles, julio 15, 2009

Delicious food

De mi nueva etapa por GC, estoy descubriendo sitios. Unos porque son nuevos, otros porque nadie me había indicado cómo llegar, y de todos es sabido, que yo me pierdo en una maceta.
De los sitios recientemente descubiertos, está el C.C. La Minilla. Es un sitio al que me es fácil llegar, aparcar, hacer la compra, y tomar algún enyesquito.
Ayer fue un día así.
Salir del curro tremendamente estresada y agobiada: uno no puede dar a entender hasta dónde es capaz de llegar, porque sobre la marcha se van a aprovechar.
Recogí a MyGirlfriend y a su mamá, y camino a La Minilla.
Nos tomamos una merienda a base de Pastela y café con leche.
Es una de las especialidades de la cafetería Delicious food. Que aparte del buen servicio cuenta con una cómoda terracita, que ayer mismo estaba amenizada con música clásica (una de las alternativas de ocio del CC).
La Pastela es una especie de empanada compuesta por una masa quebrada y rellena de pollo, frutos secos y especies. Es una bomba de sabor al paladar.
Por la mañana me quejaba de que últimamente no detectaba los sabores, después de esta degustación, he de decir que he encontrado la raíz del problema de mis papilas gustativas. Aparte de identificar los cuatro sabores típico, mis papilas son capaces de degustar el amor, cariño y dedicación que se pone al elaborar los platos, y de eso últimamente en mi tupper ha habido poco.
La pastela, la charla, y la compañía hicieron que mi día de estrés terminara con una merienda espectacular, y que se me olvidara, al menos por un rato, las calamidades del trabajo.

Gracias chicas!

3 comentarios:

Adijirja dijo...

Ay... pastela... es uno de mis platos favoritos!!!! Aunque la verdad, no me la imagino con un café con leche... Hay un restaurante marroquí cerca de Lola Botona que preparan una pastela.... para rechupetearse los dedos!!!

Lolita Blahnik dijo...

BUENISIMO!!!!!!! lo probare la proxima vez que vaya a la compra.

girlfriend dijo...

Gracias por hacer público que te servimos por un ratito para olvidar los problemillas, y recuerda que la pastela estaba aderezada con una charla sobre cine clásico. Realmente compartir el tiempo contigo es un regalo que me ha dado la vida.