martes, septiembre 23, 2008

Cabras

Loca como una cabra
La cabra tira p'al monte
Como una cabra harta de papeles
Cabra de manada, no se halla encerrada
Me encantan las cabras.... será que me reconozco en ellas??

sábado, septiembre 20, 2008

Mis horas con Silvio y Pablo


Se acaba el verano, y lo despido leyendo Rebeca. Se acaba Rebeca, y lo termino escuchando "El breve espacio en que no estás".. y solo me queda ese espacio...
Hace un año, fue igual, el mismo fin de semana, las mareas del Pino de día, las lluvias de noche.
Imposible no sucumbir a este torrencial de limpieza.
Y en el breve espacio que no estás sigue habiendo restos de humedad... se me está olvidando sus olores, será porque ya mi soledad está a punto de vaciarse.. rotos todos mis esquemas, sin confesar penas, y sin pedirme nada a cambio... ¿qué más voy a querer?.
Que los días pasen rápido, sólo eso.

martes, septiembre 16, 2008

Juliet is over

Llegué el viernes a MiNorte como una auténtica drogadicta desesperada por su dosis.
Desde que llegué a Lajares, dicha droga empezó a hacer efecto, y la angustia, el estrés, el agobio, y hasta el mal humor acumulado durante una semana de pluriempleo, fueron dejando paso a la tranquilidad, la paz, el sosiego, llegando incluso a dejar espacio suficiente para sentir felicidad.
El tiempo no acompañó. La mar dejó de ser azul turquesa, para ser verde marrón. Como se dice en la jerga local, había resaca y mar de fondo. Y como dicen las mujeres de los marineros: la mar como un demonio, o la mar como un infierno...
Que lo mismo da, que lo mismo es.
Sobrecoge mirar la ferocidad del agua, asusta y gusta por igual.
Puestas las cosas así, ¿qué mejor opción queda, que hacer dos litros de té y darse a las agujas?
Mi Juliet está terminada. Está tejida en lana Katia Mississippi con agujas KnitPicks, se puede decir, que tanto el patrón, la lana, las agujas, las tres cosas en conjunto son capaces de provocar un orgasmo tejeril o lanero, es decir, puro placer. Que por supuesto, está aderezado con el orgullo de llevarla puesta. Hoy con una camisa de tirantes, mañana con una camiseta de manga larga. Una chaquetita 10.
De las mejores cosas del fin de semana, ha sido una reunión improvisada de tejedoras a la luz de la luna llena, combinada con luz de las farolas, en la esquina. La esquina es el punto de reunión de los marineros en activo y también los jubilados, desde donde vigilan sus barcos atracados. Este sábado, después de que el temporal amainara un poco, quedó el escenario perfecto para que varias mujeres de mi familia, nos decidiéramos a sacar las agujas y tejer, o ganchillear, que de todo se dio. Tengo la esperanza, y la idea de que no será la única noche que esto ocurra.
Últimamente, tengo un ojo clínico para calcular la cantidad de lana a emplear. La crafter que hay en mí, y que compra meticulosamente todo lo necesario para la labor a acometer, es plenamente consciente de la época de recesión que vive, y por ello compra la cantidad exacta del material a necesitar. Así, esta vez me ha sobrado un hilito de lana después de coser los botones, y hacer los ojales. Me empieza a gustar la sensación de intriga al no saber si voy a tener suficiente lana para acabar.
Después de este impás, me vuelvo a los calcetines, haciendo acopio de fuerzas para no empezar otra rebeca, que esto de los top downs es bastante agradecido de tejer.

viernes, septiembre 12, 2008

Mi cotidianidad


1.- Vithamine Time. 2.- Siesta Time. 3.- Tea Time
Porque el concurso me ha parecido bastante original, y porque quiero ese pajarraco para mí, me he decidido a participar en el blog contest de Loly. He mandado mis tres fotos de mi vida diaria, mis momentos cotidianos. El zumo de la mañana, la siesta de Troylo a media tarde, y el ritual del té de las cinco.
Me ha gustado mucho esto de estar buscando los momentos adecuados para la foto, y me he planteado hacer un reportaje fotográfico de al menos una foto al día durante un año. Como se acerca la fecha y este año he decidido que la voy a recibir con la madurez propia, me estoy haciendo planteamientos para soportarla lo mejor posible, y creo que este reto fotográfico de inmortalizar cotidinidades puede ser una buena forma.
Si aún no te has apuntado, corre corre, que aún estás a tiempo!..

jueves, septiembre 11, 2008

Descubrimientos y necesidades

Con la intención de dejar los viruses varios atrás, me he puesto a cuidarme con el esmero típico de un relojero suizo, teniendo en cuenta cada pequeño detalle, por insignificante que parezca. Contabilizando las vitaminas, las proteinas, y llenando mi cuerpo de todo tipo de sustancias que teóricamente van a contribuir a que esté sana como una manzana. Ahora mismo creo que lo único que me falta para estar en un cuerpo 10 de salud, es darme un baño en MiMar, pero este asunto también estará resuelto en apenas horas.
En plena tarea de recomposición, he descubierto una bebida nueva. Llevo años tomando té de canela, siempre caliente y corto de azúcar. El domingo, al preparar el desayuno, con movimientos automáticos preparé un té con leche. En mi mente científica y extremadamente ordenada, todo ocupa un sitio, esta manera de trabajar la he trasladado a mi casa, y de mi casa a mi vida.. así, cada cosa tiene un sitio, y soy capaz de encontrar dentro de la cocina cualquier ingrediente con los ojos cerrados, porque cada cosa tiene un sitio. Según el gurú este modus operandis no es conveniente, ya que cuando cualquier cosa cambia de sitio, la angustia y el terror se apodera de mi persona, y siguiendo esta idea, me recomendó alterar ligeramente las cosas, para comprobar que si el té del desayuno no estaba en el tercer lugar de la izquierda, del segundo estante del armario lateral de mi cocina, no pasaba nada. El sábado por la tarde alteré este orden, cuestión que no recordé el domingo por la mañana. Conclusión, sí que pasan cosas por alterar el orden. Afortunadamente, el desorden, ha sido satisfactorio. De otra manera nunca me hubiera animado a añadir leche al té de canela. Y desde entonces, y como haciendo un previo al otoño que está por llegar, ando tomando té de canela con leche toda la tarde.
Y así, aderezadas las tarde de té de canela con leche, invierto las horas tejiendo.
Los Pomatomus, van creciendo, aunque ante la noticia de un bautizo inminente, han tenido que ocupar un lugar en la bolsa, dejando paso al primer proyecto de bebés que tejo. He elegido un pequeño vestido al que le tengo más miedo que ganas, realmente, pero empiezo a descubrir que esta sensación de reto, de miedo, y de desafío, se está convirtiendo en una especie de adicción.
Y mientras me entretengo de esta manera, ando esquivando dar las explicaciones de dónde he estado, más que nada porque sé que la respuesta debería ser otra, pero es que he llegado demasiado pronto, y todavía está todo por hacer. Y lo que guardo en un cajón, y que a veces me llama y me late con fuerza, quiere salir, pero me advierte de lo delicado de su estado, y de la imposibilidad de poner otra tirita.

sábado, septiembre 06, 2008

Fiebre y pies

Una semana de escalofríos, de amanecidas lluviosas y cielos grises, solo puede significar una cosa, se acerca el Otoño, y como siempre su llegada viene acompañada de virus, que encuentran en mí un apetecible espacio donde proliferar.
Así, he tenido que tapar mis pies, y ceder mis horas al estado febril que viene aparejado siempre con estos días.
En medio del delirio, he dado rienda suelta a mis agujas, y me he puesto a tejer calcetines como poseída. Unas medias largas para el próximo viaje hacia tierras de cowboys, otros medianos para que alguien no pase frío tampoco en ese viaje. Y los Pomatomus, que me llamaron la atención desde que los ví en este blog. Como me he acostumbrado a hacer mis calcetines hasta la rodilla, creo que estos, los llevaré hasta el mismo punto. Tejer calcetines tan largos, tiene añadido un punto de intriga y tensión, nunca sabes si la lana será suficiente, es un aliciente más...
Y así, con fiebre, y decaimiento general, me rindo ante esta gripe común, extrañando MiNorte, en un sábado que además, extraño otras tantas cosas...

martes, septiembre 02, 2008

Agosto

El Agosto de este año empezó agonizando, y siguió transcurriendo a lo largo de casi 25 días, de esta manera. Ayer, el agónico Agosto dijo adiós, y a diferencia de los últimos 32 Agostos que recuerdo, éste se fue cargado de besos, me dejó una maleta llena de abrazos, y el espacio del dormitorio y del salón, está lleno de risas y también de halagos. En los cajones de la ropa interior, tengo una promesa de repetir, y la memoria del teléfono la tengo llena de imágenes, que hilvanan recuerdos, y que me anclan a la realidad, para convencerme de todo lo que este Agosto me dio en sus últimos momentos es-fue de verdad.
En los días no tan calurosos como los de los otros Agostos que recuerdo, me dio tiempo a ganchillear otro Fat Bottom Bag. En este caso para la peque, que siempre se anda quejando de que no le hago nada, y que aprovecha cualquier oportunidad en la que intento presumir de mi puesta en práctica de los patrones que voy encontrando, para recordarme los pendientes que tengo con ella. Así que para calmar un poco la fiera, le he dado este bolso, que además fue terminado la noche del Eclipse.
Al Eclipse pedí un deseo, sin demasiada confianza de que fuera a escucharme, sin embargo algunos días después, el agónico Agosto me trajo un emperador.
A veces me gusta vestirme de auténtica bruja, y saco a pasear mis sentidos, mis sensores, y mi varita mágica. A veces hasta yo me asusto de toda la energía que se puede mover.