martes, agosto 26, 2008

Haciendo recuento


La Buttony Sweat terminada, gracias a los botones tan bien elegidos por MiColegui.
Un té afrodisíaco servido como DiosManda, en una compañía estupenda, da gusto comprobar que los años pasados de un número importan poco, sobre todo si hay que restar.
El café, mi café.. porque siempre que tomo café te echo de menos, o será que cuando te echo de menos siempre me apetece un café.
Y Troylo, que después de unos meses de entrenamiento, ha aprendido a mirar al Sur.
Cuatro momentos disasociados, que están fresquitos en la memoria, por lo que puedo saborearlos aún, y disfrutar incluso de las sensaciones que propiciaron.
Y ahora en la cabeza la obligación de pasarme horas frente al pc con el Autocad.
Y ahora en el cuerpo las ganas de seguir ante una ventanita parpadeante, y saciar curiosidades.
Y ahora en el corazón, la necesidad asignar "1" o "0" a cada bit de memoria.
....Y ahora en mí, el miedo.

domingo, agosto 24, 2008

Disociación

Desde que tengo uso de razón, mi cabeza trabaja de forma asociativa.
Asocio olores, sonidos, imágenes, con personas, momentos, hechos.
Todo con más o menos relevancia, se encuentra almacenado en mi memoria de forma asociada.
Es un buen método de almacenaje, con un sistema de búsqueda muy sencillo y efectivo.
De poco para acá, me ha surgido un error bastante grave en este método de trabajo.
El problema aparece cuando ante mí tengo cosas insignificantes como un perfume de Rochas, o una canción de Chaouen, o un restaurante donde sirven avestruz, o una peli de Coque Maya... y el sistema asociativo, empieza a trabajar, y trae a la mente presente un recuerdo que ya no es agradable, que no duele, pero no es agradable.. y a veces, incluso duele, pero el sistema asociativo es muy eficaz, y hasta que no completa toda la cadena asociativa no pone el stop. Y todo el recuerdo se desarrolla nítido y claro en tu mente, en todo tu cuerpo, reviviendo incluso sensaciones, que ya no duelen, pero que ya tampoco agradan. Impidiéndome disfrutar plenamente del olor, o del sonido, o de la imagen en cuestión.
Así, que ante esta contrariedad, me he propuesto rectificar mi sistema de almacenaje. A partir de mañana me he propuesto poner en práctica un sistema disociativo, en lugar de asociativo. Iré desprendiendo eslabón a eslabón la cadena asociada a cada recuerdo, porque me niego a no vivir los temas de Chaouen como lo hacía antes.

jueves, agosto 21, 2008

y entonces uno..

Uno se levanta una mañana, y todo parece igual, todo es igual.
Desayuna, saca al perro, se hace una mueca en el espejo del baño...
Llega al trabajo, o lo que sea, y se ocupa durante horas.
Sale de la oficina, o lo que sea, y se va a comer. Y tiene la mala costumbre de ver las noticias a esa hora, la única hora del día que ve la tv. Ya se sabe, de ahí no suele salir nada bueno normalmente y menos a esta hora.
Y las noticias llegan, y la comida se atraganta, y las neuronas se mueven rápido intentando buscar un plan de emergencia, para afrontar una situación de crisis.
Era su compañía, era su ruta, era su base, era su trabajo...
Y uno no se da cuenta de lo mucho que le importan las personas, de lo mucho que las necesita.
Yo, que siempre quiero creer que soy sola.
Y uno, hace fuerzas, reune coraje, y se atreve a buscar el número en la agenda del telf.
Y las neuronas, que unas van para un lado y otras para otro, se atreven a lanzarte mensajes confusos.. y si no contesta? y si nunca más le oyes?
Y la parálisis es total, y el corazón se desplaza de su sitio hasta la garganta, y se empeña en seguir bombeando fuerte, como para no oír lo que pasa al otro lado del telf.
Pero al otro lado suena la voz de siempre tras ese número, también confusa, también angustiada, también triste..
Entonces a uno se le aflojan las piernas, y haciendo acopio del coraje y de la fuerza aparenta normalidad, preocupación, pero normalidad.
Se cuelga el telf, pero ya da igual, las lágrimas brotan, y hay que buscar una silla para no caer al suelo, ante la flojera.
No quiero, no puedo, soy incapaz de imaginar todos los que han vivido lo mismo, y han tenido la mala suerte de que nadie respondiera al otro lado.

domingo, agosto 17, 2008

Parloteo incansable


Demasiada gente, demasiado ruido. Y no solo fuera de mí, también dentro de mi cabeza empiezo a escuchar demasiado ruido. Ya no oigo la música de forma nítida, la oigo con interferencias, como si el sonido de mis pensamientos se alzara cada vez más, y yo sigo empeñada en oír mi música, termina siendo desagradable, oír la música con tanto ruido de fondo, así que no me queda otra que oirme, aunque a veces lo que tenga que escuchar no me sea del todo agradable.
Mientras tanto, entretengo mis manos con varias cosas a la vez, que de vez en cuando me entra como cierto complejo de malabarista chino, y empiezo mil proyectos que quiero terminar casi al instante de empezarlos.. ahí los pensamientos como sentencias dictaminadas por un juez adquieren un volumen imposible de obviar.. y me doy cuenta de que lo importante no es el destino sino el viaje, así que me paro, me miro las manos, tomo un solo proyecto y continúo.
Estoy contenta, el jellyroll ya tiene forma de 6 bloques; a la buttony sweat solo le falta media manga; los strips-socks ya son uno y medio; y el otro es un misterio, que no sé si me está terminando de gustar.. le estoy dando un chance.
Y anoche eclipse de luna, akelarre de obligación, quemando voluntades en el caldero y rociado todo con buen alcohol, habrá que esperar por eso de seguir creyendo.
Mientras mis pensamientos enmudecen un poco, escucho a Nubla, leo a Du Maurier, y estudio el autómata S2-700, que ha sido todo un descubrimiento.

miércoles, agosto 13, 2008

Una fortaleza relativizada

En MiNorte, hay un castillo, que lleva ahí desde que yo me acuerdo, probablemente porque su construcción fue mucho antes de que yo naciera. Teóricamente era un fuerte, y fue construido por el siglo XVIII para defender la isla. Desde luego su emplazamiento es idóneo para eso. Actualmente es un punto de información turístico, combinado con una sala de exposición.
La cuestión, es que esta torre, está en todos esos recuerdos de mi vida, desde mi infancia, a la adolescencia, a la madurez que se supone que vivo ahora.
Este mismo fuerte, ha sido el eje de muchas de mis aventuras imaginarias durante toda mi vida.
Cuando era pequeña sobre todo... yo que tuve/tengo un complejo de princesa muy acentuado, era mi castillo, ¿dónde se ha visto una princesa sin castillo?. Me subía a las escaleras, y esperaba, porque seguro mi príncipe iba a llegar y me iba a encontrar ahí, solo que en lugar de venir cabalgando, lo haría navegando, claramente.
Luego cuando mis pensamientos empezaron a opacar la capacidad de mi imaginación, lo veía perfecto para esconderme: era fuerte, robusto, sólido... era la perfecta fortaleza. Y me gustaba imaginar que de forma metafórica podría ser mi refugio.
Hoy, ha pasado a ser una de mis referencias. Cuando siento que todo no va como debiera, o como a mí me gustaría, necesito tomar referencias, tener una constante, que me haga quedarme aquí, y no sufrir un choque neuronal, como escenificaban en alguna serie. Me subo a la azotea, o me bajo al charco, lo mismo da, desde los dos sitios tengo una buena vista de mi constante.
Hoy, ya no lo siento como castillo, porque me he dado cuenta de la relatividad de la fuerza, y que aunque sean sólidas sus paredes, no me van a salvar, no me van a proteger, si yo, en cualquier sitio no me siento sólida, no me siento protegida.
Me acuerdo de aquella canción: Mira como tiemblo dentro de tu abrazo.. y me doy cuento de lo indefensa que me puedo sentir dentro de una fortaleza, y lo fuerte que me siento hoy dentro de mi cuerpito de poco más de metro y medio.
Curiosa la relatividad de las cosas. He pasado de ver el blanco y el negro, para ver el relativo, puede que me equivoque, pero creo que avanzo.

viernes, agosto 08, 2008

Light jellyroll

He pasado la semana reforzando ese punto de apoyo que pedía Arquímides, para que el mundo se levante, y de paso se sacuda un poco. A ver si con suerte cae toda la porquería que le estamos echando encima. Con más suerte todavía, caen algunos indeseables, que nos amargan el desayuno ciertos días.
He pasado la semana soñando con conciertos, con canciones que nunca he oído, pero que al parecer conozco. Supongo que tengo ya necesidad de un concierto en vena de mi cantautor favorito, y de paso de un quinto compartido, y un abrazo de esos suyos que le dejan a una cargadísima de energía.
Hoy, como cada viernes, me traslado a MiNorte, y después de que MiPc hiciera crash y MiGurú lo arreglara, me he pasado la tarde intentando ponerlo como estaba, sin pensar demasiado en los posibles archivos que se han ido para nunca volver, tal vez hasta eso, sea bueno.
Así he descubierto un programa que te recupera las fotos borradas de la tarjeta de la cámara, menudo chollo, porque ya daba por perdidas todas las fotos del mes de Julio, gracias a esto, las tengo toditas otra vez.
Se me ha pasado la tarde enredada en la operación pc-recover, que casi me quedo sin mi baño. Cuando me percaté de la hora, me bajé corriendo a mi charquito, de forma que a la hora en que se abría no sé qué portal que cambiará el mundo, yo estaba sumergida en este pedacito de Atlántico. Tal vez mi energía se haya visto renovada, removida, y recuperada. Porque después de meses luchando contra las pocas ganas de ponerme delante de la máquina de coser, he sentido necesidad de hacerlo. He cogido uno de los kits sin empezar que tengo aquí, y partiendo de la primera foto, he llegado a la segunda. Me gustan los proyectos que ves claros desde el principio. Es un kit compuesto por un jellyroll de moda y algunas yardas más, que formarán un bonito quilt.
Al mismo tiempo, tengo entre manos otro proyecto, para mí bien importante, que no tengo ni idea de cómo va a acabar, sólo sé, que hoy, mis secretos me pesan menos

lunes, agosto 04, 2008

De frente

Después de unas charlas que me han servido para reconocerme, reecontrarme, aceptarme y enorgullecerme de quien/que soy.
Después de algunos comentarios de quienes me leen pero se pierden o no me entienden
Me voy a parar, para ir de frente.

- Soy compleja, con bajadas y subidas, y pocas veces en plano. Cuando estoy feliz, estoy en el cielo. Cuando estoy triste, estoy de viaje por el infierno. Y cuando me voy de viaje, me pierdo del mundo, me desaparezco sin dar señales, me aislo dentro de una concha tipo mejillón.
- No concibo la vida sin Troylo y sin música, aunque sé que si tuviera que vivir sin ambos, podría.
- Soy fuerte, independiente, mentalmente hiperactiva. Adjetivos que en mi persona, conviven con la extremada sensibilidad que poseo.
- La amistad de verdad, es el mejor tesoro que tengo.
- El amor es una loteria cuyo premio gordo a mí no me ha tocado, solo la pedrea en algún sorteo.
- La familia son los pilares en los que me sustento.
- Los libros los viajes que me doy casi a diario.
- Las canciones como ya me han dicho, unos días me apuñalan otros me regalan sonrisas.
- Tengo problemas para comer. Bebo té a todas horas.
- Necesito sumergirme en MiMar semanalmente, para que mis ojos sigan siendo color mar.
- Me saco fotos con el móvil cuando me despierto.
- Cuando me enfado me corto las uñas.
- No soporto la mentira, la hipocresía, los chanchullos, el egoísmo, la pedantería. Tampoco soporto que me oculten cosas, que piensen por mí, que me impongan lo que tengo/debo hacer, que me eviten.
- Tengo obsesión por aprender cualquier cosa que pueda hacer con mis manos.
- Cada día escribo una lista de deseos, que tiro a la basura cada noche.
- No me gustan mis cumpleaños, estoy hipotecada, soy ingeniera, me cuesta valorar mi trabajo, me muero de la risa con los hijos de mis primas.
- Prefiero que me hagan reír a que me halaguen.

sábado, agosto 02, 2008

Curry de atún para uno


Cada vez mis viajes son más cortos, deduzco que voy reconociendo el camino de vuelta.
También esos viajes son cada vez más productivos, y aunque las heridas siempre tardan en cicatrizar, cada vez duelen menos y me empieza a resultar hasta gratificante.
Esta vez el camino de vuelta lo he hecho pintando mi dormitorio. He pasado del blanco pared típico de obra, al azul turquesa, noséelnúmero, de la línea de pinturas de hogar de Ágatha Ruíz de la Prada. El resultado no puede calificarse de 10 pero estoy conforme, contenta y satisfecha.
También hoy tengo que reconocer que debo moverme más, después de este viaje, tengo agujetas hasta en las pestañas. Debe ser por eso, que hace días mi cuerpo casi a gritos me pide que me eche a correr, y eso llevo haciendo varios días. Nunca en mi vida pensé, que salir a la calle con los botines y Troylo a correr, me resultara a mí tan reconfortante.
Y como premio al camino, y en contraposición de la autoflagelación, después de sacudirme el azufre que siempre me traigo de vuelta, me preparo un Curry de Atún, termino de leer otro libro de Murakami, y estoy abrillantando mis KnitsPicks para empezar un nuevo proyecto.