lunes, mayo 12, 2008

Digiriendo las dudas del desayuno

Yo sé que existo
porque tu me imaginas.
Soy alto porque tu me crees
alto, y limpio porque tu me miras
con buenos ojos
con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.
Pero si tu me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo- el que la habita.


Ángel González/Muerte en el olvido

Y la duda que he ido desayunando estoy días, ¿soy carne viva, porque ya no me tienen en el pensamiento, o porque aún me piensan no puedo mudar de carne, reconstruirme y ser otra??
Necesitaría salirme de esta carne que ya está como piel muerta de serpiente.. que no sirve ni para unos zapatos..

5 comentarios:

brujaroja dijo...

Yo creo que lo que Ángel González quería decir es que amar a una persona la convierte en alguien mejor en nuestro pensamiento. Pero nada más. Tú eres muchas, tantas como personas puedan amarte, más la que eres en realidad, la que se ama (la que debe amarse) a sí misma, que dicho sea de paso, es la única Violeta real...
Igual deberías darte una vuelta por el pensamiento de otras personas que sin duda también te quieren, comprobarías qué buen aspecto tiene la que eres en su cabeza y en su corazón...

latietarosa dijo...

No seras capaz de amar, si no empiezas amandote a ti misma.
Piensa en todas las personas que te quieren y no queda carne ;-)
te quiero mucho!

Eva dijo...

Es malo depender de los afectos ajenos para construir nuestra identidad, para edificar nuestra razón de ser, y te lo digo yo que soy especialista en caer en ese tipo de trampas. Parece un tópico pero las respuestas, las soluciones y las motivaciones siempre están dentro de uno.

brujaroja dijo...

Sí, he caído en la tentación, he repartido mi premio... Tienes un cachito, pásate a buscarlo cuando quieras...
Besos

Laurita dijo...

No te pienses como una carne que ya está como piel muerta de serpiente.

Piénsate como la piel fina, la suave película que envuelve el cuerpo de un bebé.

Frágil e hipersensible, pero también nueva, inocente y pura. Piensa en esta nueva tú que estás construyendo y que aún está en pañales.

Piensa con ansia en lo que quieres ser, porque con la fuerza de tu pensamiento estás dando el primer paso para serlo definitivamente.