viernes, julio 27, 2007

Primeros resultados

Por fin esta mañana parece que ha llegado el verano. Se siente el aire seco, y algo templado.
Sé que la mayoría de la gente odia esta temperatura, y este ambiente, pero yo, que siempre tengo frío, que siempre tengo una chaquetilla en el coche.. agradezco que por primera vez en casi todo lo que va de año, pueda salir a la calle en mangas de camisa.
A la derecha, la foto del remedio mágico para después de unas cuantas horas de acolchado.
Ahora mi dedo está curado de las miles de picaditas producidas por la aguja de acolchar, pero ayer tuve un pequeño accidente.
Estaba acolchando mi Log Cabin gigante. Realmente mis máquinas de coser tienen una curiosa relación conmigo, o yo con ellas, que también puede ser. Con la Janome, es como un amigo de niños, nos conocemos hace algunos años, y ha sido una relación intensa, con lo cual nos entendemos con solo tocarnos. Con la Bernina, es diferente. Hay una intención, y una especie de entusiasmo cada vez que nos vemos, pero desde las primeras puntadas surgen los primeros roces, y así no terminamos de entendernos, tanto es así, que ayer mientras acolchaba con el BSR, me cosí el dedo. Así mismo, el dedo índice de la mano izquierda, además qué me pinché varias veces, y como que tardé en reaccionar. En el momento fue desagradable más bien, pero ahora es bastante doloroso. Siempre caigo en la misma conclusión: pequeñas heriditas reales o virtuales, que duelen más que un bofetón. ¿Cómo algo tan aparentemente insignificante puede doler tanto?.
El acolchado libre a máquina, sigue resultándome una tarea muy difícil. Primero empecé a hacer unas pequeñas ondas, cuyo resultado me espantó, porque no me quedaba bien, y porque tampoco le encontraba mucha concordancia con el diseño. Luego probé con unas espirales, cuyo resultado fue aún peor que el anterior. Total, que saqué la máquina tres horas y estuve descosiendo casi dos. Pura frustración.
Finalmente, me decidí por el acolchado libre pero en recto, en lugar de curvas, y el resultado me gustó más.
Me voy dando cuenta de cuáles son mis preferencias a la hora de realizar este trabajo. En cuanto lo termine, me haré una listita de mis tips para acolchar a máquina.
Y por fin en unas horas, voy a estar hablando hasta por los codos con my girlfriend.

lunes, julio 23, 2007

Estirando las horas como chicle

El fin de semana pasó lentito, dándome la posibilidad de saborear cada minuto, lo que anoche antes de cerrar los ojos, agradecí.
Empecé el viernes con un concierto en petit-comité, en el que se atendieron todas las peticiones, y acompañado de cerveza, cubata, y minitostadas domingo. Concierto en buenísima compañía, descubriendo canciones y personas. Acostarse con esta sensación es estupendo. He comprendido cuánto me molesta la gente gris, y la necesidad que tengo últimamente de buscar un compañero que se entrene conmigo.
Con el alma alimentada con notas y letras, me dispuse a sacar mis retales. Mi Tara's Garden, ya está terminado y colgado en mi salón. El resultado es muy bueno, aunque tengo que decir que lo peor ha sido acolcharlo. Con lo que me gusta acolchar, esta labor no ha sido nada agradable. Repasé cada costura para dejarlas a 1/8", pero aún así, me tropezaron para acolcharlo. El sábado por la noche, tenía el dedo índice destrozadito de la aguja de acolchar. Entonces recordé que en esta última visita a Chicago, me compré una latita que se decía era el mejor remedio para estos casos. Y pude comprobar que es cierto. El domingo por la mañana tenía el dedo mucho mejor. Y tomando carrerilla, saqué también mi Janome.
Y siguiendo el ritmo que traía me puse a coser mi Log Cabin gigante. Fui siguiendo el patrón original, pero cuando estaba a solo una tira para el final, caí en la cuenta de que era demasiado grande para mi cama. Así que anduve descosiendo hasta casi las 2 de la madrugada. Acompañada de Troylo y de Un tipo corriente. Mañana en el taller, me tocará la ardua tarea de enguatar, y dejar listo para acolchar. No sé si me arrepienta después de intentarlo, pero lo voy a preparar para acolcharlo a la máquina: tengo la máquina, el hilo, la idea, y por fin, después de mucho tiempo, las ganas.
Y ahora, a seguir dejando pasar las horas, porque en unos días, tendré sentada a mi ladito comiendo una ensalada en el bar de Pablo, a my girlfriend. Y pocas horas después, a MiCogelui.

miércoles, julio 18, 2007

Waiting.. Baking.. Sewing

Llevo varios escuchando sin parar a Carlos Chaouen, y aunque es difícil sobrevivir en un mar de asfalto que amenaza con derretirse en cualquier momento, sus canciones se convierten en un buen salvavidas al que asirse.
Tengo la casa llena, y a ratos oigo las notas de una guitarra que me devuelven el resuello para seguir agarrada al desenfreno de las horas que pasan sin pena ni gloria. Que últimamente el único motor que me mueve es el paso de las horas, como si la recompensa del final justificara que éstas pasen sin contar. Entonces me paro, y miro los 60 minutos que acaban de pasar, y trato de encontrar algo que apuntar en mi libreta, pero hacia atrás no hay nada, y hacia adelante solo una niebla que me impide ver con claridad lo que aún está por venir, como si mis ojos fueran los de una vidente en pruebas.
Vuelvo a maltratar mi estómago dejándolo demasiado tiempo sin alimento. Cuando caigo en la cuenta me culpo, y para resarcime y buscar perdón, me meto en la cocina, y me doy a la tarea de la elaboración de un Banana Bread con jengibre y nueces. Las horas pasan con algo más de entusiamo.

Y para no estar mirando el reloj continuamente me he iniciado en otro proyecto. Soy cíclica, y la verdad, cuando he encontrado la mejor manera de rellenar las esperas, me niego a buscar otra fórmula.
Mis esperas siempre dan el mismo fruto: Quilts.
Antes mis esperas daban lágrimas, ataques de ansiedad y un cansancio incontrolable, supongo que ahora he ganado con el cambio.
Mi último proyecto se convertirá en un quilt ligero, como para las temperaturas que estamos pasando. Es un log cabin gigante, de colores negro y beige. Ya están todas las telas cortadas. Cada noche uno dos tiras de cada color, supongo que en esta semana tendré terminado el top.
El proyecto original, consiste en un quilt reversible, con una trasera formando otro motivo. Aún estoy por decidir si ceñirme al original o improvisar.

lunes, julio 16, 2007

Una canción.. para las noches en vela

De Buenos Aires a Madrid sólo hay un charco
Y desde ti hacia mí no salen barcos
Espero que seas feliz, pero no tanto
Como lo éramos aquí, siempre volando
Cada noche en la ventana riego las flores
Por ver si ellas supieran algo de tus amores
Y me voy a dormir, entre cartones
Busqué las mieles de tu voz entre mis dudas
Que no hay amor que sea amor si no es con lunas
Quiero volverme a clavar, pon tú los lazos
Que estoy dispuesto a morir entre tus brazos
Las mañanas tan cansadas, follando tanto
Las neuronas entregadas, siempre buscando
Y me voy a dormir, entre pecados
Tengo los dedos amarillos
Y el hígado color asfalto
Sigo haciendo canciones
Sigo fiel a los lavabos
Y ahora duermo con enemigos
Y los pulmones encharcados
Los ojos con el brillo
De suspiros derramados
Yo no tengo memoria, tengo una corona de espinas
Cada vez que te pienso vuelve a supurarme la herida
Los clavos de mi cruz son restos secos de tu saliva
Yo no tengo memoria tengo una corona de espinas
Tengo los dedos amarillos
Y el hígado color asfalto
Sigo llorando sangre
Sigo fiel a los lavabos
Y ahora duermo con enemigos
Y los pulmones encharcados
Los ojos con el brillo
De suspiros derramados
Buenos Aires/Carlos Chaouen

miércoles, julio 11, 2007

Liberando estréss

Después de unos cuantos días de desórdenes alimenticios varios a cuenta de fiestas de matrimonios, reuniones familiares y demás.. el domingo tocó desayuno en solitario y casero.
He retomado la buena costumbre de prepararme el desayuno el fin de semana, horneando galletas, bizcochos o muffins.
Para ello, he inaugurado esta nueva temporada con estas blueberries muffins. He recuperado la tranquilidad que me da meterme en la cocina y encender el horno, aunque sea verano y aunque haga calor.
He pasado varios días del tingo al tango, atendiendo a todas estas reuniones, que aunque siempre me producen una especie de sarpullido al pensarlas, luego me lo paso en grande, sobre todo porque yo no soy ni la protagonista ni el centro del evento, y además porque por gente que quiero de verdad, acudo al mismo infierno si hace falta..
Ya estoy acolchando mi Tara's Garden. Al final lo hice tal cual está el patrón, haciendo mittered corners, es la primera vez que lo hago, y tenía cierto miedillo por si no cuadraban las esquinas, otra vez más la solución de mano de MiColegui a través de una clase on-line by phone. Esta semana espero terminarlo, y ya se está cociendo un nuevo proyecto en mi cabeza, uno rápido para sorprender a mis próximos invitados.


lunes, julio 02, 2007

Un refugio entre las ramas

Tengo uno de esos días en los que necesito un refugio, un sitio donde esconderme y dejar que el mundo siga girando, pero no conmigo dentro.
Necesito un colchón, uno de esos mulliditos que me vele el sueño, y que me arrope en medio de la noche si me destapo.
Necesito un árbol, de gran tronco, que mis brazos no den para rodearlo. Necesito la energía que me presta cada vez que me acerco a él.