martes, junio 14, 2005

Las estaciones

Donde yo vivo, se dan solamente dos estaciones: el verano y un invierno muy ligero.
Durante el invierno, la temperatura no suele descender más allá de los 18ºC. Sin embargo, este año el invierno dejó de pasar inadvertido para mostrarse como una estación distinta, que no conocíamos. Hizo frío desde noviembre hasta marzo. Frío de verdad, las temperaturas no superaban los 20ºC y llegaron a bajar hasta los 5ºC.
El verano promete ser igual de duro. Y aunque aún no llegó oficialmente, las temperaturas han subido bastante alcanzando casi los 30ºC. Aún no puede determinarse con precisión hasta donde llegará el termómetro.
Bien, pues aunque haya verano e invierno muy diferenciados, mi cuerpo no lo entiende. Mi cuerpo siempre tiene frío, mi cuerpo vive perpetuamente entre Groenlandia e Islandia. Todo el mundo anda por ahí con sandalias y con los hombros al aire, y yo enfundada en un vaquero y con camisas que llegan hasta las muñecas. La semana pasada me atreví con mis zapatos de tiritas con todo el pie al aire. Resultado: dedos morados y dientes castañeando.
Después de esta prueba de fuego, sacrificaré el sentirme atractiva mostrando mis hombros, por andar cómoda con mi cárdigan de color café. No sé que le pasa a mi cuerpo, que no se dio cuenta que aún, de que llegó el verano, y es que este año está más perezoso que nunca. Me pregunto cuándo llegará el momento en que me permita darme un baño en El Cotillo, o dejar que me de un baño de Sol, sin que luego tenga que tomar dos litros de té caliente para volver a tener temperatura corporal y salir de la hipotermia.

1 comentario:

synnove dijo...

¡hay brujita! Te entiendo, y sé lo horrible que es eso...

Mi caso no es para nada tan extremista, pero desde hace unos años siempre tengo las manos y los pies fríos, incluso cuando llegamos a los 30 grados... aunque si que me visto con ropa corta, porque el resto del cuerpo si que lo siente.

1besote