jueves, octubre 28, 2004

Un Post Posssitivvvo

Me han llamado la atención. Me dicen que escribo siempre como si estuviera triste, o enfadada...
La verdad, la verdad... pues no sé. Puede que sea cierto. Puede que cuando como ahora, estoy feliz, no me sale nada que merezca la pena ser leído.
Acabo de volver de "luna de miel", unos tres días en la playa con Trufo y una personita que me vela las noches, y que me hace feliz con solo mirarme. Lo he pasado muy bien, y hoy mi cara da fé de ello (mis pupilas están en forma de corazón... aaaayyyyy).
Sin embargo, a quien le importa esto????.
Yo tengo la opinión de que a la gente le gusta muchísimo más leer, que la luna de miel se ha acabado, y que mi alma vuelve a vagar sola por estas calles, buscando lo que perdí, llorando las noches que viví, y pensando en el tiempo que ha de pasar hasta que vuelva a sentir lo mismo.
Aún así, yo lo intento, sin embargo, bajo este estado de embriguez amorosa, todo lo que me sale es empalagoso, repetitivo y manido (como dijo aquel...).
Lo siento, Danielo, otra vez me salió un churro.
En serio te digo, voy a coger la cámara instantánea que tengo en el cerebro y en cuando tenga un momentito así de rebosante felicidad, lo guardo y lo sacaré para algún próximo relato.

lunes, octubre 25, 2004

Donde quiera que estés

De niño bailaba canciones del moro
el baile venía de adentro y así se inventaban los modos
de niño soñaba olores profundos
las mezclas de espuma, colonia y sudor de unos pechos desnudos
creció con su sueño y un día le dijo:
acabo de verte y ya sé que nací pa' casarme contigo
Matilde mi vida, Matilde mi estrella
le dijo que si nos casamos Antoine y bailó para ella
abrázame fuerte que no pueda respirar
tengo miedo de que un día
ya no quiera bailar conmigo nunca más
cariño y ternura, colonias y besos
te tengo, me tienes, quisiera morirme
agarrado a tus pechos
el amor es tan grande, tan sincero y sentido
que un día de lluvia Matilde acabó por tirarse en el río
abrázame...
mejor buenos recuerdos que un pasado perdido
por eso Matilde un buen día acabó por tirarse en el río
lo que fue tan hermoso que no caiga al olvido
te estaré recordando por siempre Matilde que tú no te has ido
abrázame...

El marido de la peluquera/Pedro Guerra
Desde que te fuiste, todo se aclaró. Nos unimos y un amor fuerte nos enlaza, nos junta cada día. A pesar de los celos, a pesar de la distancia, a pesar de que no sabemos que es lo que realmente queremos para nuestra vida.
Desde que tu no estás parece que las cosas tienen cuerpo, lógica, razón... aunque no tengan nombre.
No puedo verte, porque te has ido, sin embargo te siento, y he podido conocerte mejor desde que no estás.
Te debo la felicidad que hoy me inunda, y donde quiera que estés te hago llegar esta canción, que sé a ciencia cierta que era tu canción preferida...
Qué cosas!! quién te iba a decir que serías tu la protagonista.

viernes, octubre 22, 2004

¿Qué me falta?

En la posada del fracaso
Donde no hay consuelo ni ascensor
El desamparo y la humedad
Comparten colchón
Y cuando por la calle pasa
La vida como un huracán
El hombre del traje gris
Saca un sucio calendario del bolsillo
Y grita
Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón.
Quien me ha robado el mes de abril/Joaquín Sabina

A mi me han robado el corazón y no solo el mes de abril, sino algunos meses más.
Los busco, y los encuentro. Los miro y los siento, y al segundo... los pierdo. ¿A alguien le suena esta canción?.
Hoy me siento con un hueco donde debe latir algo, aunque no sé para qué estaba ahí, tengo como amnesia... ya no siento, será eso?.
Me dedicaré a vagar por las calles. Preguntaré, por si alguien sabe. Y si algún día aclaro esta duda, les escribiré para contarles.
Me acuerdo de una sonrisa, de unas palabras, de unas notas.. compartir vino, canciones, dudas...
Pero no recuerdo su cara, su nombre. Alguien me ayuda?
Tal vez todo lo soñé y fue tan profundo mi dormir que me pareció real. Y lo que me pasa es que eso que debe latir, sigue aletargado por el sueño.

lunes, octubre 18, 2004

Las señales

Una vela que se apaga;
una llamada que se corta;
un número equivocado.
Una nube negra que me quita la luz de la ventana;
un pensamiento;
un escalofrío por la espalda.
La vela que se vuelve a apagar.
Otro pensamiento,
más pesimita que el anterior.
Un teléfono apagado.
La tarde de domingo, larga como un día sin pan.
Trufo, que me mira y emite un lamento;
se acuesta a mis pies, y vuelve a mirar.
De repente un grillo, negro, grande, saltarín.
No se va, no se quiere ir.
Le echo pero vuelve a entrar, desisto de sacarlo hacia afuera.
La vela sigue encendida, el teléfono ya da señal.
Por fin, una voz.... y aunque todo no fue como esperaba, tampoco es para decir que "Hoy todo ha salido mal".
Después de esto se podría decir que es mejor no creer en las señales, sin embargo yo no tengo remedio, y prefiero pensar que la señal positiva la trajo el grillo....
Que desde ahora meteré en mi lista de bichos de la fortuna... me niego a dejar de soñar y a que mi imaginación se ponga de baja, huelga o se jubile.

viernes, octubre 15, 2004

Ha llegado...

Llevo varios días que no he logrado parar de estornudar. Como casi siempre, eché la culpa de este estado de mi nariz a la alergia que me acompaña desde hace algunos años, y de la que creo que no me voy a poder deshacer nunca.
Pero después de tres días, estoy descartando esta posibilidad, y he de asumir el estado en el que me encuentro, me ha invadido este jodido bichito, cómo es que se llama?. Estafilococo... no se cuantos.
En fin, que tengo gripe. Los síntomas siempre los mismos: dolor de cabeza, garganta y cuello; labios resecos; nariz cual pimiento morrón.. y el consumo de un paquete de kleenex cada dos horas. Malestar general. Apatía ante casi todo...
Yo que pensaba que no me iba a tocar... Este virus ataca a todo el mundo sin importarle tus compromisos, tus necesidades o tus apetencias. Me ha llegado a mi como a cualquier hijo de vecino.
Dicen que este mal se pasa con antibióticos en una semana, y sin medicación en siete días. Así que no sé cual será el tratamiento por el que decidiré al final.
A ver si esta dichosa mañana pasa rápido, y puedo meterme en la cama prontito.
Maldito bichito.

martes, octubre 05, 2004

Ese horrible sentimiento

Desde ayer por la tarde invade mi cuerpo una oleada de impotencia, quién no conoce este desagradable sentimiento?.
Verán, tengo una amiga que es como mi hermana, y se siente mal. Su mal es el mal de muchos, que no por eso la consuela, sino que más bien lo empeora. El caso es que me siento fatal porque todo mi cerebro está manos a la obra, intentando buscar la solución a su problema. Y si no la solución si un speech convincente que le de algo de aliento. Mis neuronas están a punto de entrar en llamas, y no consigo otra cosa más que la que ya le he dicho, que cuente conmigo, que no se encierre, y que esto como todo... aunque no lo parezca.. también pasará.
Trato de resultar convincente, trato de darle el fin de la batalla... pero no puedo. Ojalá tuviera una varita mágica para acelerar el tiempo, y hacerla vivir dentro de unos cinco meses, que es el tiempo que estimo para que todo esto pase. Desgraciadamente no la tengo. Lo único que puedo ofrecerte, amiga mía, es mi hombro si quieres llorar, mis oídos si quieres hablar, y mi promesa de estar siempre contigo. Porque lo estuve cuando nos encerraban en un baño en el jardín de infancia, cuando quisiste dejar la carrera porque suspenderías estadística, y porque te quiero como a una hermana...
Si con esto, he logrado calmar tu mal, y darte algo de aliento, la impotencia que trata de acampar en mi corazón tal vez cese en su intento por avanzar.

sábado, octubre 02, 2004

Violeta, ingeniera, hipotecada...

Esta semana ha sido una semana, extraña.
He estado sumergida en una montaña de papeles, facturas, contratos, planes generales, catálogos... creí que me ahogaría entre tanto papel. En un ataque de furia, me propuse salir a flote. Nadé, luché, peleé con ellos... y finalmente me hice con la batalla, salí triunfante y con un ascenso, como premio a mis esfuerzos.
Me invadió, entonces, desde la coronilla hasta los pies una oleada de seguridad y prepotencia, tan fuerte fue, que hice cosas que en estado normal sé conscientemente que no hubiera hecho, como suscribirme al maravillo y extenso club de los hipotecados, así es. Me he comprado un pisito. Dos habitaciones, cómodo salón, modesto cuarto de baño, y cocina con vistas al césped de uno de los tres campos de fútbol con los que cuenta este sitio. Al volver a mi estado natural caí en la cuenta de lo que había hecho. Intenté retrocer en mis actos, fui hasta la inmobiliaria y alegué que estaba bajo los efectos de mi propia arrogancia y bajo un estado de absoluto egocentrismo.. pero fue en vano. Así que en este punto, no he hecho otra cosa que intentar asumir las consecuencias de locura transitoria. Mi consuelo ahora es que tendré un espacio mío, que mientras friegue podré ver a los chicos que juegan al fútbol de forma profesional por aquí, y que mis futuros hijos jugarán al mismo juego con su papi mientras yo les preparo un bocadillo de nocilla, mirándoles por la ventana..