domingo, diciembre 05, 2004

Lo que hay que oír!!!

Y no lo digo por decir. Les cuento.
Cuando trabajaba en Las Palmas, mi jefe, era un forofo de Radio3. Todas las mañanas nos recibía escuchando una especie de contestador automático donde los oyentes llamaban y dejaban un mensaje, que minutos más tarde salía en antena. Después de eso venía: "Siglo XXI", programa que hacía un recorrido sobre distintos tipos de música, y que en ocasiones era monográfico sobre un grupo o autor; recuerdo con fingido entusiasmo aquella semana de marzo del 2003 en la que todo el programa fue dedicado a "Los Tigres del Norte", si supiera a ciencia cierta cuántos radio-oyentes tiene el programa, me inclinaría a pensar que Radio3 trataba de lanzar a estos chicos al estrellato. Bien, la programación musical, seguía con "El Ambigú", que no sé si se escribe así, o es algún término catalán que se escribe de otra manera. El caso es que para eso ya eran las once de la mañana, y mis coleguis de curro y yo salíamos disparados a la cafetera porque dicho programa tenía tal poder soporífero que caíamos fulminados sobre el teclado como los protagonistas del anuncio de Flex. En aquellos momentos, todos soñábamos con estar en un despacho con radio propia, y no estar sometidos a escuchar lo que el jefe designara.
Hoy en día, yo tengo despacho-oficina (como se le quiera llamar, vamos, un cuartito de 3x5), con radio propia. Como saben los que por aquí pasan, estoy en Fuerteventura, y... después de todo este periplo por tener un cassette en mi oficina... en Fuerteventura, solo se sintoniza Radio3.
¿Pueden creerlo?.
Pensé, al menos tengo internet, y podré escuchar lo que se me antoje, ¡Ajá! el ordenador no tiene tarjeta de sonido, claro, si solamente se trabaja con el autocad, el office y un programa contable, ¿para qué el audio?.
Resumen: no tengo escapatoria, y mi sino va a ser seguir escuchando Siglo XXI, o terminar hablando con la máquina de café, con la esperanza de que algún día emita algún sonido distinto al del molinillo.

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