viernes, septiembre 16, 2016

Dando un paseo por Morro Velosa







Hoy es día de fiesta aquí, se celebra el día de la patrona de la isla, la Vírgen de la Peña.
La celebración de esta fiesta, consiste en una romería desde diversos puntos de la isla, hasta la Vega de Río Palmas.
Cuando yo era joven y delgada, esta fiesta era lo más. Se salía andando desde Antigua, y se caminaba unos 15km, subiendo y bajando una montaña, y luego se llegaba a la fiesta. Claro que, la fiesta era el camino. Yo no sé ni cómo ni por qué, aquí se desvió la cosa, y la romería se convirtió en un gran botellón, lleno de gente, en el que muchos, se quedaron en la montaña. No como los que van al Everest, ni mucho menos. Solo se quedaron durmiendo la borrachera colgados de algún cardo borriquero. De los miles que brotan naturalmente por todo el camino.
Ya no recuerdo cuándo dejé de ir, pero con el tiempo, en esta forma de asocialidad que he desarrollado, cada vez que se acercaba esta fiesta, yo ponía rumbo norte, y disfrutaba del gran tiempo que siempre hay por esta época en MiNorte.
Ahora ya no puedo decidir sola lo que quiero hacer, porque tengo una niña a mi lado, que opina a todas horas, y se queja muchísimo de lo poco que manda.
Hoy, aprovechando la fiesta, y que el tiempo es horrible (de esto me quejará próximamente), desayunamos tarde, en medio de preguntas existenciales a la par de incómodas.
Mientras yo me tomaba mi te con leche acompañado de una tostada con jamón serrano, Emma degustaba un sandwich de nutella con su vasito de leche, cuando se me queda mirando muy seria, y me pregunta: ¿mamá, quién puso el planeta Tierra aquí? y ¿cómo lo fabricó?. Yo hice sifón con el té con leche, y me quedé perpleja total. Ella siguió mirándome fijamente, esperando una respuesta. Yo tartamudeé un poco, aunque alcancé a decir algo así que era algo complicado de responder, pero que podríamos buscar alguna información en internet.
Interiormente me quedé sumida en la más profunda depresión. Yo quiero ser una guerrera espartana enciclopédica para ella. Quiero ser sabiduría, refugio, amor, y alivio. Y resulta que a la tierna edad de 5 años me ha desarmado completamente, y ya no tengo respuestas para darle. He fracasado totalmente en mi misión.
Entonces se me ocurrió la idea de salir de excursión, a ver qué podíamos encontrar en la isla relacionada con su pregunta. Parece que la idea a mi compañera de vida le gustó, y por esta vez, pusimos rumbo Sur.
Primero fuimos directas a ver a la Patrona, descubriendo que todos los ciclistas de la isla habían tenido la misma idea. Y ya de vuelta, decidimos parar en Morro Velosa, no te creas que fue una idea así al azar. De ninguna manera. En Morro Velosa hay una exposición permanente de la formación de la isla, de sus acuíferos, de la fauna y la flora, y de las especies protegidas. Hay una gran isla de Fuerteventura, dividida a la mitad, de forma que se ven representados los acuíferos, y todo el relieve insular. Ahí estaban alguna de las respuestas que Emma demandaba por la mañana.
Morro Velosa es también un gran mirador, que con días claros (y ventosos) como el de hoy, se puede llegar a ver hasta MiNorte, si sabes en qué dirección mirar. Es una visita muy recomendable.
Se ven muchos cuervos y algún que otro guirre. Y si vas con el pelo mojado, te aseguras un secado rápido en cuestión de segundos. Para muestra, la foto de mi melena al viento.
Para los que no lo sepan, esto es Fuerteventura, Fuerte-Ventura.. ¿Qué te creías, que el nombre venía de otra cosa?

sábado, septiembre 10, 2016

El Immie Tee de Emma en la tienda de la tía Itxi










Hacía mil años que tenía este patrón en mi lista de pendientes. Y este verano me pareció el momento oportuno para meterlo en las agujas. No tomé notas (sigo sin aprender) de lo que fui haciendo.
Como siempre, en este modo que tengo de tejer in my own way,.. me da algunos quebraderos de cabeza. El hilo que yo elegí (algodón de katia) no se correspondía con el recomendado por el patrón, por consiguiente, las agujas tampoco. Y si a eso le añades que las niñas para las que teje la diseñadora son bastante más grandes que la niña para la que tejo yo.. En fin, un batiburrillo bien interesante para lograr desquiciar a cualquiera. A cualquiera que no sea yo, claro está. Porque ¿por qué iba yo a ponerme a tejer algo siguiendo un patrón al pie de la letra?. Eso no es emocionante..
Así, me encuentro que tengo que ir reformando el patrón a medida que voy tejiendo, para ir encajándoselo al cuerpito de MiMariposita.
La cosa es que ni tan mal. Cuando había alcanzado la medida del largo que ya me estaba bien, me di cuenta de que el escote era enorme, pero nada que una cuantas disminuciones repartidas no pudieran solucionar. Total, que nos quedó una camisita de verano la mar de apañada, que Emma ha usado bastante.
Estando en MiNorte, nos dimos un paseo con ella, y llegamos a la fantabulosa tienda de La Tía Itxi, sitio que no puedes perderte si estás por esos lares. Itxi es amable, simpática, y la tía que todos los niños quieren tener.. No sé cuantas veces estuvimos por allí a saludarla durante nuestras vacaciones. Qué fácil pegar la hebra y que pase el tiempo. Qué bueno que haya gente valiente como Itxi, que crea en su proyecto y se tire a la piscina (tal como está el patio) y tire para adelante con sus ideas.
En la tienda hay muchas cosas maravillosas que hacen las delicias de los peques y de las madres, no vamos a engañar a nadie, en este punto de la vida. Emma, que está atravesando una época Sylvanian, casi hiperventila cuando vio una estantería llenita de Sylvanian.
Yo me enamoré de las botas de agua, de las camisas de rayas, y de las pulseras de cuero.

viernes, septiembre 02, 2016

Buscando la manera








Pierde los temores y convierte
en mariposas las serpientes
que después de la tormenta
calma  habrá.
No dudes siempre 
navegar contra corriente
vuelve fuerte, si no pierdes
el faro que está al final,
nunca dejes cabos sin atar,
nunca dejes guerras sin luchar.

El Faro/Edgar Oceransky

Mis vacaciones han tenido una banda sonora particular, que solo sonaba en mi cabeza, porque afuera, lo que todo el mundo oía era verbena y reggaeton. Bueno no todo el mundo, hubo un gran grupo de personas que nos concentramos delante de Guineo, un sábado por la tarde, con el muelle como escenario, qué gran momento. Y bailamos, vaya si bailamos.
Pero lo que quería contar, es que no sé por qué, muchos días me levantaba con la canción de Oceransky en la cabeza. Y como la cosa parece que no pasaba, me dediqué a destripar la canción, y vaya, fue como una revelación. Ciertamente, tengo algunas guerras sin luchar, y algunos cabos sin atar, que he ido dejando de lado, porque la pereza y el miedo luchan a brazo partido por ganar el puesto de sensaciones, con solo pensar en la batalla.
Pero el tiempo vuela, y tarde o temprano voy a tener que afrontar lo que llevo tanto tiempo esquivando.
He aprovechado el tiempo en MiNorte para prepararme, como si fuera la instrucción de un soldado que pretende partir hacia filas. He hecho por mí, lo que mejor podía hacer: cargarme de energía.
He acumulado mucha vitamina D, me he dado largos baños de agua salada, he bebido mucho té, café, vino, vermú...y quintos, muchos quintos. He tejido un montón (próximamente los detalles), y he leído mis revistas favoritas. Podría decirse que es un entrenamiento bastante peculiar para intentar ganar cualquier combate, pero yo, que me conozco el terreno en el que voy a bregar, sé perfectamente que todas estas cosas equilibran mi cabeza, y que esa es la única arma que necesito para salir victoriosa de este trance.
Sé donde está el faro, y me siento fuerte, es el momento de empezar a atar cabos y de pelear guerras.

jueves, agosto 11, 2016

Inventario tejeril






En mi primer día de vacaciones además de poner lavadoras, ir a la tintorería, a la compra, y al taller.. He hecho algunas de las cosas que más me gustan.
Me encanta ese primer momento en el que 15 días de vacaciones me parecen un tiempo eterno, en el que me creo que voy a poder tejer lo que se suele tejer en un año, que voy a poder dormir todas las horas que no duermo el resto del año, y que voy a ser capaz de estirar el tiempo como un chicle.
Sé que este pensamiento es de lo más infantil, pero no lo puedo evitar. Y aunque sé también que todo se me quedará a medias, que probablemente duerma menos que antes, y no me de tiempo a hacer todo lo que pretendo, me encanta empezar las vacaciones con tantas intenciones.
De momento hoy he hecho muffins de arándanos y frambuesas para desayunar con esta receta, sustituyendo los chips de chocolate por las frutas. Por cierto, que tanto los arándanos como las frambuesas son frescas, que Mercachona a tenido a bien traerlas por estos lares.
A medio día, después de terminar todas las gestiones, he llegado a casa y me he puesto un vermú, mientras Emma, con sus recién estrenados 5 años, tiene un montón de preguntas que hacerme sobre el movimiento rotacional de la Tierra.
Y aunque me tiendo en el sofá con la firme intención de dormirme una siesta, la costumbre de estar a mil por hora todo el tiempo, no me deja. No  es fácil bajar de revoluciones.
Me preparo un iced matcha tea, y hago recuento de labores. En dos días he sido capaz de montar cinco cosas, y no descarto empezar alguna más. Estoy decidida a retomar con fuerza la misión acabar con el stash.
Esto es, de arriba abajo. Merino 100% de Katia de color verde, para el aviatrix de un sobrino que nacerá próximamente. Merino classic de Katia en color azul, para una faunajakke para Emma. Natura Just Cotton en Médium DMC y de color agua, para el prairie fire también para Emma.
Abajo, Ewas-sockenwolle de color naranja para unos archie stocks para mí. Y por último, Katia socks para unos kai-mei para mí.
Y no sé por qué, me he puesto esta lista de banda sonora, hacía mucho tiempo que Ricardo no me hacía compañía.

martes, agosto 09, 2016

Bienvenidas vacaciones




Estoy agotada. Agotada total.
Así que esta mañana mientras intentaba resolver un cálculo lumínico, me he mirado los pies, y he pensado que esta situación era totalmente absurda.
Sentarme aquí tota la mañana, viendo las horas pasar, intentando resolver algo que normalmente logro hacer en menos de una hora, y no conseguirlo, pasadas las dos horas.
Es el momento de hacerle caso a lo que mi cabeza trata de decirme. Se acabó.
Me voy de vacaciones.
Más o menos ese fue el diálogo que se mantuvo en mi cabeza.
Y de pronto me sentí totalmente liberada. Contenta, como si fuera un viernes a las tres.
He tardado dos segundos en ponerme en modo vacaciones, montar un par de labores en las agujas, servirme un café de un litro en mi taza borracha, calzarme mis nuevas Birkens, y salir corriendo al Charco.
Todas las vacaciones deberían empezar así.
Llegar al Charco, es terapéutico, debo de haberlo dicho esto mil y una veces.
Así que voy a ir poniendo a enfriar los quintos y a llenar la nevera de gildas. Y a disfrutar de estas tan necesitadas vacaciones.

jueves, agosto 04, 2016

Mojitos para todo el mundo


Puede que esté siendo el verano con mas trabajo de mi historia profesional, pero eso que importa.
Yo me encasqueto mi laudelina, y mojito en mano, me lanzo a donde sea.
Si no se duerme, qué importa...
Mañana aquí va a haber una gran fiesta: ha llegado el lustro.
Y eso, es algo muy importante.
Así que ya trabajaré de madrugada, o de noche, o... en algún momento.

viernes, julio 08, 2016

La biciclista con su Flora top






La Violeta tejedora, este año tenía una misión: tejer todo lo que estaba a medias en la cesta de las lanas.
El año empezó con demasiadas cosas a medias, tantas, que casi no me quedaban agujas libres para poder seguir empezando trabajos.. estaba en un punto sin retorno. No me quedaba otra que empezar a terminar cosas para liberar agujas.
Me puse en piloto automático sin casi pensar, solo seguir el patrón y rematar cosas.
Después de llegar al ecuador del año, puedo estar muy contenta con mi propósito y casi casi puedo decir lo de mission acomplished. De aquella cesta llena hasta el borde, solo quedan dos proyectos a medias.
Así que me he dado un respiro, y he empezado (y terminado) un proyecto nuevo.
Hace tiempo que sigo en secreto y con total admiración los patrones de Paelas. Tanto me gustan sus patrones que me he planteado seriamente aprender noruego.
De momento me sigo conformando con lo que está en inglés, ahora que ya tengo un certificado que me acredita que tengo un nivel intermedio del mismo (estoy más contenta que unas pascuas con mi certificado.. tanto que igual el año que viene vuelvo a examinarme).
El segundo proyecto de Paelas que he tejido es este Floratopp. Utilicé unos ovillos de katia missouri que tenía en mi stash, cumpliendo con el objetivo de ir reduciéndolo.
Me ha gustado muchísimo tejerlo, aunque tengo que ser honesta, los patrones no son muy aptos para cualquier nivel de tejedora, porque no te dan indicaciones concretas sobre la realización del proyecto. Hay muchas cosas que vienen a ser:  búscate la vida. Aún así, estoy muy conforme con el resultado, y creo que he resuelto bien estos puntos sin orientación.
Estamos aprovechando lo largas que están siendo las tardes para dar paseos en bicicleta, y ayer además del paseo también aprovechamos para hacer la sesión fotográfica.
Emma dice que es una biciclista estupenda. Y quien soy yo para decir lo contrario.
Esta capacidad que tiene de ir adaptando el lenguaje, me tiene fascinada.